Desaparición de oro decomisado en Bolivia genera sospechas sobre la policía
El decomiso de 189 kilos de oro en Bolivia ha suscitado sospechas por la falta de 22 kilos del metal precioso, lo que ha llevado a la investigación de las autoridades. Las irregularidades en la documentación y el manejo del cargamento han abierto interrogantes sobre posible corrupción en el proceso judicial.

En Bolivia, un reciente operativo que resultó en el decomiso de 189 kilos de oro en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru ha desatado un escándalo debido a la desaparición de 22 kilos del cargamento original. Este oro estaba destinado a ser enviado de forma ilegal a Dubái, y su valor se estima en aproximadamente 25 millones de dólares. Sin embargo, tras la intervención policial, se determinó que el peso inicial de la carga era de 211 kilos, según informes de medios locales, lo que plantea interrogantes sobre la exactitud de las cifras oficiales y el manejo de las pruebas.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reconoció que hay discrepancias, afirmando que se investigará la situación para esclarecer cómo se produjo la pérdida. Minimizar las irregularidades en la actuación de la Policía, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, Jhonny Coca, explicó que las cifras iniciales incluían el peso de las maletas y el embalaje, sugiriendo que podría tratarse de un malentendido y no de un robo o corrupción. Sin embargo, esta justificación no ha convencido a muchos, que cuestionan la transparencia del proceso.
Este caso no es aislado. Durante el último año, se han reportado múltiples denuncias sobre la desaparición de pruebas y elementos relevantes en investigaciones de corrupción y narcotráfico en Bolivia. La situación ha generado desconfianza entre los ciudadanos y críticas a la eficiencia de los organismos de control. En este contexto, un senador de la oposición se ha manifestado señalando que "todo se pierde" en estas investigaciones, lo que refuerza la percepción de una falta de control efectivo y seriedad en la gestión de las pruebas halladas.
Las voces críticas han instado a una mayor coordinación entre las distintas fuerzas de seguridad y el sistema judicial para asegurar el resguardo de las evidencias. Algunas propuestas incluyen la custodia del oro decomisado por el Banco Central de Bolivia para prevenir su posible desaparición. La ex vocal del Tribunal Supremo Electoral expresó su preocupación en redes sociales, alineándose con quienes sugieren que la falta de control es un indicador de fallas estructurales en el sistema de justicia.
Mientras avanza la investigación, se ha detenido a un joven de 22 años, quien era el encargado del transporte del oro y se enfrenta a serias acusaciones, incluyendo enriquecimiento ilícito y contrabando. Este caso podría abrir una puerta a un entramado más amplio de corrupción en el país, y las autoridades están bajo presión para esclarecer las circunstancias que rodean tanto la incautación como la desaparición del oro.