Desarrollo y regulación de mega data centers de IA en Argentina
Argentina busca regular las inversiones en mega data centers de inteligencia artificial, sin un marco específico aún establecido. Las comunidades locales expresan preocupaciones sobre el uso de recursos, especialmente agua, en un contexto de crisis ambiental vinculada a la actividad petrolera en la región.

En Argentina, las inversiones en mega data centers de inteligencia artificial (IA) están en la agenda del gobierno bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, aún no existen regulaciones específicas que regulen su funcionamiento, lo que genera incertidumbre en relación al uso de recursos críticos como el agua y la energía, esenciales para esta nueva infraestructura.
Una de las iniciativas más significativas es la anunciada por Stargate Argentina, que hace un año comunicó su intención de invertir hasta 25 mil millones de dólares en un mega data center de 500 MW en la Patagonia. Según el CEO de la empresa, Emiliano Kargieman, la construcción se prevé para comenzar en 2026, con operaciones programadas para comienzos de 2027. Esta inversión, a pesar de su potencial, ha despertado inquietudes en las comunidades locales sobre el impacto que podría tener en una región que, como Vaca Muerta, aún enfrenta problemas relacionados con el acceso al agua y la situación ambiental.
A diferencia de Argentina, varios países de América Latina y Europa han comenzado a establecer marcos regulatorios para los mega data centers. Por ejemplo, Brasil implementó el régimen REDATA, que combina incentivos fiscales con requisitos de sostenibilidad. Chile, por su parte, cuenta con un Plan Nacional de Data Centers 2024-2030, que busca atraer inversiones y establece guías claras para obtener los permisos necesarios. En Europa, se han introducido directivas que requieren el monitoreo de la eficiencia energética en centros con alta demanda de energía.
La falta de regulación en Argentina es preocupante, dado que los data centers requieren un consumo sustancial de recursos naturales que ya son limitados en la Patagonia. Autoridades de la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén han señalado que el desarrollo de estas tecnologías es reciente y está estrechamente relacionado con el sector hidrocarburífero, lo que subraya la necesidad de regulaciones que no solo aborden la protección ambiental, sino también la de datos personales y el bienestar de las comunidades locales.
Los expertos advierten la importancia de implementar auditorías del uso de agua y energía, así como de exigir a los operadores de data centers que se comprometan con tareas de remediación ambiental. Esta perspectiva es esencial para asegurar que los beneficios económicos derivados de estas inversiones no se vean eclipsados por el daño ambiental y social en una región con desafíos estructurales.
En conclusión, aunque Argentina busca posicionarse como un destino atractivo para mega data centers de IA, es indispensable que se establezcan regulaciones claras y responsables para mitigar impactos negativos en el medio ambiente y las comunidades afectadas por estas inversiones.