Descenso del riesgo país a 506 puntos tras 14 días de subas consecutivas
El riesgo país se redujo a 506 puntos básicos, interrumpiendo una racha de 14 días en aumento. El S&P Merval también mostró subas en la Bolsa de Buenos Aires y en Wall Street con un repunte notable en los bonos y las acciones.

El 21 de agosto, el riesgo país argentino disminuyó a 506 puntos básicos, marcando un descenso del 4,90% en comparación con el cierre previo de 532 puntos. Esta baja puso fin a una racha de 14 aumentos continuos que había llevado al indicador a tocar un pico de 533 puntos en la apertura del día. Esta reversión en la tendencia generó un impacto positivo en el mercado local y en Wall Street, donde los activos argentinos comenzaron a recuperarse tras semanas consecutivas de pérdidas.
En el plano cambiario, el dólar mayorista se mantuvo estable en $1.497, mientras que el dólar minorista oficial se ubicó en $1.515. Por otro lado, el dólar tarjeta alcanzó un valor de $1.969,50. En cuanto a las cotizaciones financieras, el dólar MEP se incrementó un 0,2% a $1.527,53 y el Contado con Liqui (CCL) mostró una leve alza del 0,1% a $1.584,29, lo que indica cierta estabilidad en el mercado.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires reportó un incremento del 2,2% en pesos, alcanzando los 2.939.651,37 puntos. En dólares, la suba fue del 2,1%, fijándose en 1.855,50 unidades. Este repunte en la bolsa se debe a un impulso generalizado tanto en el mercado local como en el internacional, especialmente en los sectores bancario y energético.
Analistas del ámbito financiero advierten que, aunque existe una posibilidad de recuperación, se mantiene una postura cautelosa. El riesgo país ha acumulado un aumento del 18,4% en lo que va de agosto, mientras que el S&P Merval presenta una pérdida mensual del 11% en moneda dura. Esto se ve condicionado por interrogantes en torno a la reactivación económica y la incertidumbre política que prevalece en los próximos meses.
La caída del riesgo país y el aumento en los índices bursátiles son señales relevantes en un contexto donde la volatilidad internacional de tasas, las intervenciones cambiarias y la desaceleración en las compras de reservas del Banco Central todavía generan una atmósfera de tensión en el mercado. Sin embargo, la recuperación del día ofrece una oportunidad para evaluar cómo se comportarán los activos argentinos en un futuro cercano.