Descenso en la mora familiar y aumento de renegociaciones bancarias en Argentina
El nivel de mora de las familias argentinas en el sistema financiero registró una disminución en septiembre, alcanzando el 12,20%. Al mismo tiempo, las renegociaciones de deudas con bancos se han incrementado, reflejando un contexto económico complejo.

La tasa de morosidad para las familias en el sistema financiero argentino mostró una leve mejoría en septiembre, al descender 0,61 puntos porcentuales y situarse en un 12,20%. Este indicador había alcanzado un 12,81% en agosto. Esta disminución se produce en un escenario donde también se observa un incremento en las deudas que los bancos están renegociando con sus clientes, lo que denota un cambio en el comportamiento de los prestatarios con respecto a sus obligaciones financieras.
El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, destacó en una reciente conferencia de prensa que la mora está disminuyendo de manera consistente. Aunque no proporcionó detalles adicionales, se anticipa que los datos oficiales se darán a conocer en el Informe de Bancos previsto para el 20 de noviembre. A su vez, la consultora 1816 reportó que, para el total del sector privado no financiero, la mora en septiembre se ubicó en un 7,50%, descendiendo desde el 7,75% del mes anterior.
A pesar de esta mejora, es importante señalar que los niveles de morosidad continúan siendo significativamente más altos que los registrados hace dos años. En octubre de 2024, por ejemplo, la irregularidad total se situaba en apenas 1,5%, con un 2,5% en el segmento de familias y solo 0,7% en el de empresas. Esto sugiere que, aunque hay signos de alivio, la situación financiera de los hogares argentinos sigue siendo delicada.
El análisis de la consultora 1816 indica que la caída en la tasa de morosidad se debe a una reducción en el saldo de deudas irregulares, que se contrajeron un 4,1% en términos reales en septiembre respecto al mes anterior. Esto significa que si bien las deudas en mora han disminuido, el stock total de préstamos permanece relativamente estancado. Este fenómeno sugiere que la mejora en la mora no se debe a un aumento en el acceso al crédito, sino a un ajuste en la cantidad de préstamos en situación irregular.
Además, el informe destaca que el porcentaje de deuda en "Situación 2" —que abarca atrasos de hasta 90 días y es vista como una señal temprana de potencial morosidad— también vio una reducción, alcanzando el 2,52%, el nivel más bajo en más de un año. Este dato puede ser interpretado como un indicio positivo, aunque la consultora advierte que situaciones pasadas han mostrado que el incremento en dicha categoría a menudo precede un aumento en la morosidad general.
En resumen, la reciente disminución en la tasa de mora de las familias puede ser un signo de alivio en medio de un panorama económico complicado. Sin embargo, la falta de crecimiento en el crédito y la persistencia de niveles elevados de morosidad resaltan la fragilidad del contexto financiero argentino. Las próximas semanas serán clave para observar si esta tendencia se mantiene y qué impacto tendrá en la economía en general.