Descubren dos linajes genéticos en el parásito de la hidatidosis de perros
Un equipo de investigación internacional, incluyendo a expertas de Neuquén, ha mapeado el genoma del parásito responsable de la hidatidosis. Este avance podría mejorar el diagnóstico y control de la enfermedad, que impacta a miles de personas y animales en todo el mundo.

Investigadores de diversas partes del mundo, entre ellos dos especialistas de la Universidad Nacional del Comahue en Neuquén, han logrado cartografiar el genoma del parásito Echinococcus granulosus, causante de la hidatidosis. Este descubrimiento se basa en el análisis de 137 muestras obtenidas en diferentes partes del planeta entre 2005 y 2015, y se publica recientemente en la revista Lancet Microbe. La relevancia de este hallazgo radica en que ayuda a comprender mejor las variantes del parásito y su comportamiento a nivel global.
La hidatidosis, también conocida como equinococosis quística, afecta a millones de humanos y animales en diversas regiones. Los cánidos, especialmente los perros, son huéspedes definitivos del parásito, excretando huevos en el medio ambiente a través de sus heces. La infección en humanos ocurre principalmente por contacto con alimentos o agua contaminados con estos huevos, resaltando la importancia de la prevención y el control de la enfermedad.
La investigación, liderada por expertos de Australia, Estonia y otros países, ha permitido identificar dos grandes linajes genéticos del parásito, los cuales varían según las regiones geográficas. Esto contrasta con estudios previos que se habían centrado casi exclusivamente en marcadores mitocondriales, limitando la comprensión del genoma nuclear, que ofrece información más detallada sobre la evolución y características del parásito.
El análisis genético realizado a partir de las 137 muestras permitió detectar más de un millón de variantes genéticas nucleares. Este enfoque no solo proporciona una visión más clara de la diversidad del parásito, sino que también sienta las bases para futuros estudios sobre su epidemiología y control. Las variaciones encontradas podrían tener implicaciones directas en las estrategias de tratamiento y prevención de la hidatidosis.
El trabajo conjunto entre científicos de diferentes países amplifica la posibilidad de abordar esta problemática de salud pública a nivel global. La colaboración internacional demuestra que la investigación en salud puede trascender fronteras y ofrecer soluciones a problemas comunes, como es el caso de la hidatidosis.
El desarrollo de un mapa genético de este parásito no solo revitaliza el campo de estudio sobre la hidatidosis, sino que también podría contribuir significativamente a la mejora de diagnósticos y tratamientos en los próximos años. Las investigadoras de Neuquén, Silvia Soriano y Lorena Lazzarini, han destacado la importancia de su participación en este estudio global, resaltando el impacto que estos descubrimientos pueden tener en la salud pública, especialmente en regiones donde la hidatidosis es endémica.