Descubren estafa detrás de una colecta por un niño enfermo en Comodoro Rivadavia
Una comerciante de Comodoro Rivadavia sospechó de una colecta para un niño con leucemia y advirtió sobre un posible caso de estafa. Tras consultar en redes, varios usuarios confirmaron sus dudas sobre el hombre que ofrecía números para recaudar fondos.

Un hecho preocupante tuvo lugar en Comodoro Rivadavia, donde una mujer alertó sobre un posible fraude relacionado con una supuesta colecta para un niño enfermo. El hombre en cuestión visitaba comercios ofreciendo números a cambio de dinero, afirmando que el dinero recaudado sería destinado a un viaje a Buenos Aires para que su hijo, un pequeño de seis años con leucemia, continuara con su tratamiento.
Ante la sospecha de que esto podría ser una estafa, la comerciante decidió preguntar en redes sociales si alguien tenía información sobre el hombre y la supuesta familia involucrada. En su publicación, solicitó ayuda para corroborar la veracidad de la situación, ya que en el pasado había encontrado otros casos donde personas se aprovechaban de la buena voluntad ajena.
La mujer escribió en su consulta que, a pesar de haber buscado información sobre el niño, conocido como Milo, no había hallado ningún dato que confirmara su situación. La pregunta fue acompañada por un sentido llamado a la comunidad para verificar si alguien más había visto al hombre pidiendo ayuda o conocía a la familia. Las respuestas no tardaron en llegar y, en su mayoría, coincidían en calificar al hombre como un estafador, lo que confirmó las sospechas de la mujer.
Este caso trae a la memoria un incidente similar ocurrido el año pasado, relacionado con los hermanos Bareilles, donde uno de ellos, Genaro, denunció que su gemelo Bruno utilizaba su parecido físico para cometer estafas. Genaro había relatado cómo, tras un periodo difícil de consumo de drogas, se había recuperado y buscaba diferenciar su vida de los actos de su hermano, quien utilizaba su imagen para ofrecer rifas y recaudar dinero en su nombre.
El episodio de la colecta para Milo es un recordatorio de los peligros de la solidaridad mal dirigida, donde individuos sin escrúpulos intentan sacar partido de la generosidad de la comunidad. Sin embargo, también muestra cómo la colaboración y la comunicación entre los ciudadanos pueden servir de filtro ante fraudes potenciales.
La situación generó preocupación en la comunidad, que ha mostrado disposición a ayudar, pero también es cautelosa ante las posibles intenciones de engaño. En este contexto, las redes sociales se han convertido en un medio esencial para la rápida difusión de información y advertencias sobre posibles engaños, ayudando a proteger a las personas vulnerables de caídas en este tipo de trampas.