Descubrimiento de huevos de titanosaurios en la Patagonia
Un equipo de investigadores encontró en la Patagonia cáscaras de huevos de titanosaurios, un hallazgo que revela su adaptabilidad al clima frío. Este descubrimiento, publicado en Royal Society Open Science, proporciona detalles sobre la incubación subterránea de sus crías.

Un grupo de científicos ha logrado un hallazgo significativo en la Patagonia, donde descubrieron fragmentos de cáscaras de huevos de titanosaurios, uno de los grupos de dinosaurios más grandes de la historia. Este hallazgo, publicado recientemente en la revista Royal Society Open Science, arroja luz sobre las estrategias de reproducción de estos gigantes prehistóricos, especialmente en un entorno frío como el del sur argentino.
La investigación fue liderada por la Universidad de Calgary, en Canadá, en colaboración con expertos de Japón y Argentina. El estudio concluyó que los titanosaurios enterraban sus huevos en nidos compuestos de tierra y vegetación, lo que les permitía generar calor y mantener la temperatura necesaria para el desarrollo de sus crías. Esta estrategia es similar a la que utilizan en la actualidad ciertos cocodrilos y aves como los megápodos, que optan por no sentarse sobre sus huevos. Este método de incubación sería crucial dado el clima más frío de la Patagonia, que difiere de otras zonas donde habitaron estos dinosaurios.
La clave para entender este comportamiento se halló en el análisis de la estructura microscópica de las cáscaras de los huevos. Aquellos expuestos al ambiente requerían menos porosidad para evitar la pérdida de humedad, mientras que los enterrados necesitaban ser más permeables para permitir el ingreso de oxígeno. Los fragmentos obtenidos de los huevos, identificados como Fusioolithus, presentaron una alta porosidad, lo que refuerza la teoría de que eran incubados bajo tierra. Según la paleontóloga Darla Zelenitsky, autora principal del estudio, la exposición al aire podría haber conducido a la deshidratación de los huevos.
Además, el tamaño colosal de los titanosaurios, que alcanzaban hasta 25 metros de largo y un peso aproximado de 75 toneladas, dificultaba la incubación directa sobre los huevos. Esto dilucida por qué los dinosaurios dejaban sus puestas y no permanecían junto a ellas durante el proceso de desarrollo. Debido a su considerable tamaño en la edad adulta, los huevos, equivalentes a una pelota de vóleibol, requerían un manejo cuidadoso, lo que obligaba a los titanosaurios a confiar en el calor proporcionado por el nido.
El hallazgo se realizó en la Formación Chorrillo, en la provincia de Santa Cruz, donde los fragmentos fueron encontrados entre 2020 y 2024. Esta área geológica data del Cretácico tardío, justo antes de la extinción de los dinosaurios no avianos, lo que ofrece una ventana única para investigar la manera de vida y las adaptaciones de estos fascinantes animales en un contexto climático que presentaba desafíos específicos. La combinación de adaptaciones a su entorno y el tamaño de los titanosaurios en comparación con sus huevos resalta la complejidad de su ciclo reproductivo, ofreciendo nuevas perspectivas en el estudio de la paleontología en la región.