Desesperanza en el comercio y la industria: solo un 8% ve mejora en su situación
Un reciente informe del INDEC revela que los supermercados y la industria manufacturera en Argentina enfrentan un panorama desolador, con pocas expectativas de mejora en su situación comercial. Solo un 8% de los supermercados consideran su estado como bueno, mientras que la mayoría prevé mantener su nivel actual.

A medida que el último trimestre del año se aproxima, el comercio y la industria argentina muestran escasas expectativas de recuperación. Según los últimos datos del INDEC, en agosto solo el 7,9% de los supermercados y autoservicios mayoristas calificó su situación comercial como positiva. La mayoría, un 28,1%, la consideró mala y el 64% la ubicó en un estado normal. Esta tendencia resalta un balance negativo de -20,2 puntos en las respuestas sobre la situación actual.
Las empresas consultadas identifican la baja demanda como el principal obstáculo para su crecimiento; el 59,6% de los supermercados así lo manifestó. Lejos en la lista, el costo laboral es señalado solo por el 20,2% y el costo del financiamiento por un 6,7%. Esta preocupación por la demanda sigue aumentando, ya que, tres meses atrás, era mencionada por el 62,6% de los encuestados.
De cara a los próximos meses, la mayoría de los supermercados, un 74,2%, espera mantener su situación comercial actual, mientras que solo un 19,1% anticipa alguna mejora. La proyección se vuelve más pesimista en cuanto a pedidos y empleo; un 15,7% de los encuestados espera que disminuyan sus pedidos a proveedores, en contraste con un 11,2% que prevé aumentarlos. En términos laborales, un 13,5% de las fábricas proyecta recortes en su personal, frente a un mínimo 2,2% que planea incrementarlo, lo que resulta en un balance de -11,2 puntos.
La industria se presenta en un estado aún más crítico. Mientras que el 19,7% de las empresas manufactureras anticipan una caída en su producción entre septiembre y noviembre, solo el 15,4% espera un incremento. En agosto, más de la mitad de estas fábricas, el 52,9%, consideró que sus pedidos estaban por debajo de lo habitual. Este panorama se ve afectado, principalmente, por la insuficiencia de la demanda interna y la competencia de productos importados.
El clima laboral en el sector industrial también presenta señales preocupantes; un 16,5% de las fábricas prevé reducir su plantilla de empleados. Muchos de estos negocios sienten el peso de la situación actual: un 30% califica su estado como malo, mientras solo un 7,7% lo ve como bueno. La capacidad instalada se utilizó al 58,2% en julio, una leve disminución respecto al 58,4% del año anterior, lo que refleja la falta de progreso en la actividad productiva.
El panorama para el comercio y la industria en Argentina revela una persistente incertidumbre y una falta de confianza en la recuperación económica, planteando un desafío considerable para los productores y consumidores en la región.