ADCDiario

Desmantelan torres de vigilancia forestal en Segovia ante críticas en medio de incendios

La Junta de Castilla y León ha comenzado a desmantelar las torres de vigilancia forestal en Segovia, lo que ha desatado críticas en medio de un severo aumento de incendios. Los expertos advierten que esta medida puede haber influido negativamente en la reciente crisis de incendios en la región.

Por Daniel Malagón5 min de lectura
Compartir
Desmantelan torres de vigilancia forestal en Segovia ante críticas en medio de incendios

La Junta de Castilla y León se encuentra en medio de un intenso debate tras desmantelar sus torres de vigilancia forestal, una medida que ha sido criticada fuertemente por los trabajadores del sector. Desde 2023, el gobierno ha reemplazado estas estructuras por casetas de obra, lo que ha provocado inquietud entre los profesionales del área y ciudadanos, en un contexto donde los incendios forestales están en aumento.

En lo que va de 2026, la región ha enfrentado varios incendios devastadores, siendo el más reciente el ocurrido en Brieva, que quemó 3.181 hectáreas de terreno, incluyendo cerca de mil de masa arbolada. El fuego comenzó el 20 de julio y resultó en la evacuación de ocho localidades, siendo considerado uno de los peores incidentes de incendio en términos de daños y cobertura de áreas arboladas en la historia reciente de Segovia. Las condiciones meteorológicas extremas y la falta de prevención han sido factores clave en estos eventos.

La Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León (ATIFCyL) señala que la destrucción de las torres de vigilancia, esenciales para la prevención y detección temprana de incendios, ha reducido significativamente la capacidad de respuesta ante posibles conatos. La vigilancia desde torres permite una rápida identificación del fuego y la activación de servicios de extinción necesarios. En su lugar, las ubicaciones actuales de vigilancia han sido muy criticadas, debido a su altura insuficiente y los ángulos ciegos que dificultan la observación del entorno.

Desde 2024, la región ha visto cómo la cantidad de torres de vigilancia ha disminuido drásticamente, con solo siete de las veintitrés originales aún en funcionamiento. Las nuevas casetas están equipadas con cámaras de video que no han demostrado ser efectivas, destacando la urgencia de replantear esta estrategia de vigilancia ante el creciente riesgo de incendios.

Los sindicatos y la comunidad han denunciado que la falta de personal adecuado y las condiciones de trabajo han empeorado desde que se implementaron estos cambios. Los vigilantes ahora enfrentan turnos más intensos y agotadores para cubrir la falta de efectivos.

Criticados por esta nueva dirección, los responsables del gobierno se encuentran bajo presión para revertir estas decisiones y mejorar la gestión ante incendios forestales. En este contexto, se destaca la importancia de restablecer un sistema de vigilancia efectiva que pueda enfrentar la recurrencia y fuerza de los incendios, buscando evitar así la devastación de ecosistemas y la pérdida de valiosos recursos naturales.

La falta de inversión en infraestructura adecuada para la protección forestal y el desmantelamiento de las torres incrementa el riesgo de incendios, alertando a científicos y ambientalistas sobre la gravedad de la situación. Los esfuerzos por mejorar la prevención y extinción de incendios en Castilla y León son más cruciales que nunca.

Compartir

Más noticias