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Desmantelan un fraude de $38 millones en estación de servicio en San Martín

Investigadores desarticularon un fraude que permitió robar $38 millones en una estación de servicio en San Martín. Un hombre reemplazó el posnet y desvió pagos de clientes durante días antes de ser descubierto.

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Desmantelan un fraude de $38 millones en estación de servicio en San Martín

En una estación de servicio de la localidad bonaerense de San Martín, un ingenioso fraude permitió el desvío de $38 millones en pagos de clientes. La maniobra fue descubierta tras una revisión interna de las cuentas de la empresa Shell, que detectó un faltante inexplicable entre las ventas registradas y el dinero efectivamente recibido.

El delito comenzó en mayo, cuando representantes de la petrolera notaron discrepancias en las cuentas de una de sus sucursales. Ante esto, Shell presentó una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal y facilitó la información relevante para la investigación. La policía revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad y descubrió cómo un hombre simuló ser un cliente para llevar a cabo el robo.

El sospechoso, que llegó en un Volkswagen Gol, aprovechó un momento de distracción del empleado para reemplazar el posnet original con otro dispositivo adulterado que era prácticamente igual. De esta manera, continuó el funcionamiento habitual de la terminal de cobro, lo que permitió que el fraude pasara desapercibido durante días. Los clientes realizaron sus pagos sin notar la diferencia, ya que el procedimiento se mantuvo igual al habitual.

El robo se mantuvo oculto hasta que la compañía comparó las ventas y el monto disponibilizado en sus cuentas, momento en el que surgió la sospecha de un desfalco. Las grabaciones, que documentaron tanto el acto de sustitución como el vehículo utilizado por el delincuente, fueron clave para la investigación y el posterior seguimiento del caso.

Como resultado de las indagaciones, se logró identificar cuentas receptoras de las transacciones fraudulentas y se detuvo a cuatro personas involucradas en la operación. Además, se secuestraron seis teléfonos celulares vinculados al caso. La investigación no solo dio con los implicados, sino que también puso al descubierto la magnitud del fraude, que calificó como un delito de gran escala con un monto acumulado de $38 millones.

Este caso pone de relieve la necesidad de reforzar la seguridad y la supervisión en las estaciones de servicio, especialmente en contextos económicos difíciles donde los robos y fraudes pueden proliferar. La pronta respuesta de la policía y la cooperación de la empresa fueron esenciales para desarticular el esquema de desvío de fondos.

A medida que el caso avance en la justicia, se espera que se establezcan medidas preventivas para evitar futuros incidentes similares. La combinación de tecnología de seguridad, capacitación de empleados y protocolos de operación podría ser vital para proteger los activos de las empresas frente a maniobras fraudulentas en el futuro.

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