Desmienten rumores sobre una avalancha en el cerro Meta
Esta mañana circularon rumores sobre una posible avalancha en el cerro Meta, pero especialistas aclararon que el fenómeno se debió al viento Puelche.

En la mañana del 6 de septiembre, se generó preocupación en la comunidad de Bariloche tras la difusión de un video en redes sociales que mostraba lo que parecía ser una avalancha en el cerro Meta, ubicado al este del lago Mascardi. La alarma surgió cuando una vecina reportó haber escuchado una explosión y avistó una nube de nieve en el aire, lo que llevó a los vecinos a pensar en un desmoronamiento en la zona.
Sin embargo, tras la revisión del caso, especialistas en avalanchas desestimaron la existencia de una avalancha. Según explicaron, el fenómeno que se observó se puede atribuir al viento Puelche, una corriente que suele presentarse de manera inversa en esta área, llevando la nieve acumulada de la ladera este hacia el oeste de la montaña. Este patrón meteorológico ocasiona cambios dinámicos en el ambiente montañoso.
El Puelche es conocido como un "viento de la cordillera" que generalmente se manifiesta cálido y seco. En las montañas con nevados, su efecto provoca vientos fuertes que levantan la nieve fresca, lo que se denomina "viento blanco", reduciendo significativamente la visibilidad y provocando riesgos como el cierre de centros de esquí y pasos fronterizos. Este fenómeno es de particular tipo en la región andina y se debe vigilar de cerca cuando se dan condiciones adecuadas en la temporada de invierno.
Adicionalmente, a lo largo del año, el viento Puelche puede ser un factor de riesgo en materia de incendios forestales durante el verano si hay condiciones propicias, como baja humedad y altas temperaturas. Las autoridades monitorean estos vientos para evitar desastres naturales en la región.
La situación ha sido un recordatorio de la importancia de contar con información precisa ante fenómenos climáticos, así como de la necesidad de educar a la comunidad sobre cómo interpretar estos eventos naturales para evitar la desinformación y el pánico.
La reacción inmediata de los vecinos, ante la confusión generada por las imágenes y sonidos reportados, resalta la conexión que la comunidad tiene con su entorno natural y la sensibilidad ante posibles riesgos en la zona montañosa.
A medida que avanza la temporada de esquí, es importante que tanto los esquiadores como los residentes permanezcan informados sobre las condiciones climáticas y sigan las directrices de seguridad establecidas por los expertos y las autoridades locales.