Despedidos de Conarpesa reclaman reintegro y STIA solicita conciliación obligatoria
El conflicto laboral en Conarpesa incluye despidos y solicitudes de conciliación por parte del STIA. Los trabajadores afectados reclaman su reintegro tras protestas en la planta de Puerto Madryn.

El conflicto laboral en la pesquera Conarpesa ha escalado luego de que la empresa comenzara a notificar despidos con causa a 39 trabajadores. Este hecho se desprende de incidentes ocurridos el 15 de julio en su planta de Puerto Madryn, donde los empleados realizaron una protesta relacionada con el incumplimiento de un acuerdo previo que permitía la reanudación de sus tareas. Los trabajadores despedidos han rechazado las acusaciones de violencia y demandan su reincorporación, alegando que su único objetivo era regresar a sus puestos para poder sustentar a sus familias.
Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) se ha solicitado formalmente la conciliación obligatoria ante la Secretaría de Trabajo de la provincia de Chubut. El secretario general del STIA, Luis Núñez, explicó que están a la espera de que se convoque a una audiencia para abrir instancias de negociación entre las partes involucradas, incluyendo a WOFCO, la compañía que controla Conarpesa. Núñez insistió en la necesidad de que se reconozcan los derechos de los trabajadores y se respete el diálogo como herramienta fundamental.
Los despedidos, algunos de los cuales son mujeres con más de diez años de antigüedad en la empresa, denuncian que han sido injustamente acusados de incitar a la violencia durante la protesta. Uno de los voceros, Vladimir Rodríguez, subrayó que la manifestación se originó por la falta de cumplimiento de un compromiso firmado en la Secretaría de Trabajo y que muchos de los afectados llevaban meses sin actividad.
Por su parte, Conarpesa ha defendido su decisión de despedir a los trabajores, argumentando que hubo intimidaciones hacia su personal administrativo que obligaron a la interrupción de las actividades de la planta. Según un comunicado de la empresa, estos actos justifican la extinción de los contratos laborales involucrados. Conarpesa expresó, además, su firme rechazo a la ocupación de sus instalaciones y acusó al STIA de contribuir a la situación actual.
El conflicto continúa sin soluciones a la vista y la empresa ha solicitado a las autoridades que se garantice el libre acceso a sus instalaciones mientras el STIA y los trabajadores demandan mediación para resolver la situación. La atención está centrada en la respuesta que la Secretaría de Trabajo de Chubut dará respecto a la solicitud de conciliación, que podría ser crucial para el futuro de los empleados despedidos y la labor de la empresa.
Estas tensiones laborales reflejan un panorama complicado en la región patagónica, donde el sector de la pesca es una fuente importante de empleo y sustento para muchas familias. El desenlace de este conflicto podría afectar no solo a los trabajadores de Conarpesa, sino también a la comunidad local, que depende del desarrollo económico de la industria pesquera.