Despiden a siete empleados estatales en Neuquén por ausencias e irregularidades
El gobierno de Neuquén despidió a siete agentes estatales en el marco de una nueva política de control. Las sanciones abarcan diversos sectores, incluida la salud y la policía, debido a ausencias injustificadas y faltas graves.

En Neuquén, el gobierno provincial, liderado por Rolando Figueroa, llevó a cabo despidos de siete agentes estatales en una sola jornada, marcando un récord desde la implementación de auditorías en la administración pública. Esta decisión se enmarca en una política de "tolerancia cero" que busca erradicar prácticas de la anterior gestión y mejorar el cumplimiento de las obligaciones de los trabajadores del Estado.
De los despidos, tres corresponden al sector de la salud. Uno de los casos más destacados fue el de la jefa de Gastroenterología del Hospital Castro Rendón, quien no regresó a su puesto tras una licencia sin goce de haberes y justificó su ausencia alegando una capacitación en EE.UU., argumento que no se ajusta al régimen legal de la provincia. Asimismo, un auxiliar de enfermería del Hospital Bouquet Roldán fue despedido por acumulación de faltas injustificadas, y una enfermera del Hospital "Dra. Alicia Cruz" en San Patricio del Chañar fue cesanteada tras múltiples ausencias sin justificación y varios sumarios administrativos.
Además, el ámbito de la seguridad también fue afectado por las sanciones. Un ex sargento de la policía fue destituido tras ser acusado de violencia familiar y otros delitos, mientras que dos suboficiales enfrentaron despidos: una por acumular 75 días de arresto por indisciplinas y otra por no justificación de ausencias posteriores a su licencia.
La séptima destitución fue para una agente del Ministerio de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos, quien faltó sin justificación durante varios meses. Todas estas acciones reflejan un cambio en la administración pública neuquina que busca mayor responsabilidad y disciplina entre sus trabajadores.
En todos los casos, el gobierno provincial activó procedimientos para recuperar los salarios cobrados durante las ausencias en cuestión. Esta serie de despidos puede posicionarse como un precedente para futuras auditorías y controles en la administración pública local, marcando un camino hacia un manejo más riguroso de los recursos humanos estatales.
La decisión también podría generar un efecto disuasorio para otros empleados, impulsando el compromiso y la asistencia regular en sus funciones. El contexto en el que se producen estos despidos responde a la necesidad de mejorar la calidad de los servicios públicos en una provincia que ha enfrentado críticas por la calidad y continuidad de sus prestaciones, especialmente en sectores sensibles como la salud y la seguridad.