Despidieron a dos empleados estatales en Neuquén por drogas y ausentismo
El gobierno provincial de Neuquén expulsó a dos empleados estatales en el marco de su política de tolerancia cero. Un policía dio positivo en un test de drogas y otro agente fue despedido por ausentismo prolongado.

El Gobierno de Neuquén implementó una estricta política de control que ha resultado en el despido de dos empleados estatales, marcando un seguimiento continuo de esta estrategia desde el inicio de la nueva administración en diciembre de 2023. La iniciativa, liderada por el gobernador Rolando Figueroa, tiene como objetivo asegurar un mayor cumplimiento y responsabilidad en el desempeño de los funcionarios públicos.
Uno de los casos involucró a un policía cuyo test de drogas arrojó un resultado positivo para marihuana. Tras la realización de un test multidrogas el 21 de julio de 2025, se confirmó el consumo de cannabis. Luego de un proceso administrativo que incluyó la oportunidad para el agente de presentar su defensa, se determinó su responsabilidad en incumplimiento de normativas policiales, lo que culminó en su despido.
El segundo despido corresponde a un empleado del Ministerio de Gobierno, identificado como Alexander Alexis Miranda, quien había faltado injustificadamente a su trabajo durante un periodo de seis meses, del 5 de febrero al 31 de julio de 2024. Si se comprueba que recibió salarios durante este tiempo sin asistir, se abrirá una investigación para exigir la devolución de esos fondos, dado que esto podría constituir un enriquecimiento sin causa en detrimento de la administración pública.
Mientras estos controles son parte de una estrategia más amplia del gobierno provincial, la rapidez en los procedimientos administrativos ha sido destacada como un factor clave para su implementación exitosa. Los plazos para sumar procesos han sido acortados, lo que permite que se tomen decisiones con mayor celeridad, sin comprometer el derecho a la defensa de los implicados.
La medida, que ha contado con un amplio consenso social, busca no solo sancionar a quienes infrinjan las normativas, sino también restaurar la confianza ciudadana en las instituciones estatales. Este enfoque refleja una respuesta decidida a las demandas de la población por una gestión más eficiente y responsable en el ámbito público.
Con estos recientes despidos, el gobierno neuquino reafirma su compromiso hacia una administración pública más rigurosa, y se prevé que las medidas continuarán en marcha, abarcando otros sectores de la administración estatal que también requieren revisión y control.