Despido en Neuquén por faltas injustificadas en el Estado
En el marco de una política de tolerancia cero, un empleado del Ministerio de Trabajo de Neuquén fue despedido tras acumular faltas injustificadas durante varios meses. Se está investigando si cobró por los días no trabajados, lo que podría llevar a acciones judiciales.

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ha implementado una estricta política de tolerancia cero hacia las indisciplinas en el ámbito público, lo que ha derivado en el despido de un empleado de la subsecretaría de Trabajo, Héctor Osvaldo Pradena. Este funcionario había acumulado alrededor de dos meses de ausencias injustificadas, contraviniendo tanto el Convenio Colectivo de Trabajo como el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la provincia.
Las investigaciones realizadas por auditores del gobierno provincial revelaron que Pradena faltó a su puesto en numerosas ocasiones entre marzo y julio de 2024, sin justificación. Esta conducta llevó a la decisión de su cesantía, formalizada en un decreto donde se menciona que las reiteradas ausencias son consideradas una grave violación a las obligaciones laborales.
Además del despido, se han iniciado acciones para determinar si el ex empleado recibió remuneraciones durante los días en los que no estuvo presente. En caso de confirmarse que cobró por estos días, el Gobierno provincial tomará medidas para recuperar el dinero, lo que podría incluir la intervención de la Fiscalía de Estado. Esto también señala la posibilidad de un enriquecimiento sin causa en perjuicio del Estado.
El proceso que culminó con el despido se inició formalmente el 20 de agosto de 2024 y se llevó a cabo en un corto plazo, como parte de la estrategia del gobierno provincial para fomentar la responsabilidad en el servicio público. Pradena no se presentó a la audiencia de defensa cuando fue convocado, un hecho que refleja la actitud de algunos trabajadores frente a estas nuevas medidas disciplinarias.
El decreto de cesantía subraya que los empleados públicos deben cumplir con su labor de manera eficiente y en el tiempo y forma que determine la autoridad correspondiente. Este nuevo enfoque en la administración pública de Neuquén responde a una necesidad de mejorar el compromiso y la seriedad en los servicios estatales, elementos críticos en una provincia donde la eficiencia en la gestión puede influir en el desarrollo regional.
Este tipo de acciones puede tener un impacto significativo en el clima laboral dentro de la administración pública, así como en la percepción ciudadana sobre la eficacia del Gobierno de Neuquén. Es previsible que esta política se mantenga firme, propiciando un entorno más controlado y menos tolerante a las faltas.