Despidos en Neuquén tras consumo de drogas en edificio estatal
Dos serenos de la provincia de Neuquén fueron despedidos por permitir el ingreso no autorizado de una mujer a un edificio estatal y por el consumo de drogas. La investigación reveló violaciones graves a las normativas de seguridad durante una guardia nocturna.

En la provincia de Neuquén, dos empleados públicos fueron despedidos luego de que se confirmaran serias irregularidades durante su turno de trabajo en un edificio estatal. Los serenos Héctor Daniel Ramírez y Mario Alberto Contreras, que trabajaban en la Subsecretaría de Niñez y Adolescencia, permitieron la permanencia y circulación de una mujer en las instalaciones del edificio durante más de diez horas sin la debida autorización.
La situación se conoció tras un pedido de acceso a las cámaras de seguridad, solicitado por el superior jerárquico, el 14 de febrero de 2025. Las grabaciones confirmaron la presencia de la mujer en el recinto, así como la interacción entre ella y los empleados, quienes fueron vistos en varios pasillos del edificio durante la madrugada. Esta infracción a las normas de seguridad llevó a la apertura de un sumario administrativo.
El proceso de investigación, que juntó elementos documentales y testimoniales, reveló que los dos serenos reconocieron no haber registrado adecuadamente el ingreso de la mujer al recinto. Aunque intentaron desmarcarse de la responsabilidad señalando al otro como culpable, ambos admitieron haber consentido su permanencia. Además, Ramírez enfrentó otra irregularidad: había registrado su asistencia laboral a pesar de encontrarse en licencia personal.
La Junta de Disciplina de la Administración Pública Provincial analizó la conducta de ambos empleados y determinó que su accionar había quebrantado las funciones básicas de su cargo, que incluyen asegurar la protección de personas y bienes públicos. En su fallo, la Junta consideró inaceptables no solo la falta de control en el acceso al edificio, sino también el consumo de drogas, ya que Contreras admitió haber usado cocaína durante su turno de trabajo.
Este caso no solo pone de relieve las deficiencias en el control de seguridad en edificios estatales, sino que también genera un debate sobre el manejo de las conductas inapropiadas dentro de la administración pública. La exoneración de Ramírez y Contreras, sancionados por faltas graves, refleja un intento de las autoridades por mantener la integridad y la confianza en el servicio público.
A raíz de este incidente, se espera que se refuercen los protocolos de seguridad y control en dependencias del estado, con el fin de evitar futuros episodios que pongan en riesgo el bienestar de los ciudadanos y la imagen de la administración pública en Neuquén.