Desvinculan a policía acusado de matar a un perro en Floresta
Un efectivo de la policía fue apartado de la fuerza tras ser acusado de disparar y matar a un perro en una comisaría de Floresta. El hecho provocó la reacción de los vecinos, quienes realizaron una protesta en el lugar exigendo justicia. La situación ya se encuentra judicializada.

Un policía de la Ciudad de Buenos Aires fue desvinculado de su cargo luego de ser acusado de matar a un perro en la Comisaría Comunal N°10, ubicada en Floresta. El incidente, que causó un gran revuelo entre los vecinos de la zona, tuvo lugar cuando el dogo, conocido como Manchita, se resguardaba del frío en el interior de la comisaría, donde había estado viviendo en la calle.
Según informes, el efectivo, identificado como Tomás Agustín Seco, disparó al animal que supuestamente lo había amenazado. Este hecho ha desencadenado una ola de indignación en la comunidad, lo que llevó a un grupo de vecinos a organizar una protesta a las puertas de la comisaría solicitando respuestas sobre la situación y justicia para el animal fallecido.
La protesta tuvo lugar la tarde del lunes, donde los asistentes fueron informados que el caso ya está en manos de la justicia, condición que ha generado un mayor interés en el seguimiento del mismo. En respuesta a la gravedad del acto, el secretario de Seguridad de la Ciudad dispuso, mediante la Resolución N°2026-626-GCABA-SECSEG, el pase del oficial a Servicio Pasivo a partir del 26 de octubre.
Es relevante mencionar que en Argentina asesinar a un animal, así como someterlo a crueldad, es un delito penal bajo la Ley Nacional N°14.346. Esta ley establece penas que oscilan entre los 15 días a 1 año de prisión, además de que en la Ciudad de Buenos Aires existen normativas locales que pueden endurecer las sanciones.
Este tipo de incidentes, que involucran a fuerzas de seguridad y el maltrato animal, suscitan un debate amplio sobre la formación y conducta ética de los agentes de policía, así como sobre la protección de los derechos de los animales en el país. Las medidas que se tomen en este caso no solo serán un reflejo de la justicia para Manchita, sino que también marcarán un precedente importante para futura conducta de personal en áreas de seguridad.
A medida que avance la judicialización del caso, se espera que la comunidad mantenga atención al proceso y continúe exigiendo un tratamiento justo tanto para los animales como para la rendición de cuentas de los que están encargados de proteger a la sociedad.