Detalles del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y su aplicación
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) comenzará a operar el 1° de noviembre de 2026, como una contribución mensual obligatoria para empleadores. Este fondo buscará facilitar indemnizaciones para empleados con más de un año de antigüedad mediante un proceso administrativo específico que involucra la elección de entidades administradoras.

El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) entrará en vigencia el 1° de noviembre de 2026 tras la reglamentación de la Ley N° 27.802 de Modernización Laboral. Este mecanismo establece una contribución mensual obligatoria para los empleadores del sector privado, destinada a generar un fondo que cubra las indemnizaciones por despido.
La contribución es del 2,5% para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) con certificado vigente, y del 1% para las grandes empresas. Esta alícuota se aplicará sobre las mismas remuneraciones utilizadas para calcular las contribuciones al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Un aspecto fundamental del FAL es que no incrementará el total de las cargas sociales, ya que el porcentaje destinado al fondo se deduce de las contribuciones ya existentes al SIPA.
Para que las empresas puedan adaptarse a este nuevo régimen, deberán seguir una serie de pasos administrativos previos al inicio de los aportes. Las empresas deberán elegir una entidad habilitada por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y un vehículo de inversión adecuado, que puede ser un Fondo Común de Inversión Abierto o un Fideicomiso Financiero, ambos destinados exclusivamente a fines indemnizatorios.
Los recursos depositados en la Cuenta Individual del Empleador son considerados patrimonio separado e independiente, lo que garantiza que los fondos se utilicen solamente para indemnizaciones, evitando cualquier riesgo de embargabilidad. En el caso de un Fondo Común, las aportaciones de múltiples empresas son administradas bajo una política de inversión común, mientras que en un Fideicomiso Financiero, cada empresa cuenta con una administración más individualizada, manteniendo su patrimonio separado.
El FAL responde a la necesidad de proporcionar una solución financiera que proteja tanto a empleadores como a empleados en casos de finalización de relaciones laborales. Este fondo, al ser implementado, tiene el potencial de generar un impacto significativo en el mercado laboral, especialmente en la seguridad de los derechos de los trabajadores en un contexto económico variable.
Las empresas deben prepararse para el inicio de este régimen, formándose y familiarizándose con los requisitos administrativos necesarios para asegurar una correcta gestión de los fondos. Con la puesta en marcha del FAL, se espera que se establezcan nuevas prácticas en la administración de recursos laborales, lo cual puede ser un modela a seguir en la falta de seguridad social en la región.