ADCDiario

Detección temprana del cáncer de mama aumenta la tasa de supervivencia

La detección precoz del cáncer de mama es vital para mejorar el pronóstico de la enfermedad. Una especialista explica cómo la mamografía y el conocimiento personal son claves para la prevención.

3 min de lectura
Compartir
Detección temprana del cáncer de mama aumenta la tasa de supervivencia

El cáncer de mama es una de las patologías más comunes entre mujeres, y su diagnóstico temprano puede marcar una diferencia significativa en el pronóstico. La doctora Gabriela Cimato, especialista en mastología y tocoginecología, destacó en una reciente entrevista que la mamografía es una herramienta fundamental, ya que permite detectar lesiones que miden menos de un centímetro, incluso antes de que sean palpables. Esta detección temprana se asocia a una tasa de supervivencia de hasta el 90% cuando se diagnostica a tiempo.

Cimato explicó que, sin antecedentes familiares de la enfermedad, las recomendaciones médicas sugieren que la primera mamografía se realice a los 35 años y, a partir de los 40 años, una vez al año. Sin embargo, en caso de que existan antecedentes familiares, la edad de inicio de las mamografías debe adelantarse en función del diagnóstico más temprano entre los familiares, enfatizando la relevancia de conocer el historial familiar de cáncer.

Entre los antecedentes familiares que deben ser tenidos en cuenta se incluyen no solo el cáncer de mama, sino también el cáncer de ovario y casos de cáncer en hombres. La especialista precisó que aproximadamente el 70% de los diagnósticos se efectúan en mujeres sin antecedentes familiares, lo que resalta la importancia de realizar controles regulares independientemente de la historia familiar.

La implicancia del diagnóstico temprano es trascendental. Cimato indicó que más del 97% de los casos de cáncer de mama detectados en etapas iniciales, ya sea mediante mamografía o durante un examen físico, son tratables. Este dato subraya la necesidad de la concienciación y la detección preventiva, ya que una de cada ocho mujeres será diagnosticada con esta enfermedad a lo largo de su vida.

Adicionalmente, la especialista recomendó que las mujeres se familiaricen con su propio cuerpo desde temprana edad para poder advertir cualquier cambio. Cambios en la piel, la forma de los pezones o la aparición de bultos son algunas de las señales que deben ser observadas de cerca. Realizar estas autoevaluaciones, especialmente después de la menstruación, puede facilitar la detección de anomalías.

La primacía de la educación y la prevención se pone de manifiesto en el enfoque de la Dra. Cimato, quien exhorta a las pacientes a acudir a controles regulares y a no esperar a tener antecedentes familiares para cuidar su salud. La concienciación y el acceso a estudios mamográficos son claves en la lucha contra el cáncer de mama, resaltando la importancia del diagnóstico temprano para mejorar las probabilidades de supervivencia.

En conclusión, la detección precoz del cáncer de mama a través de mamografías y el conocimiento del propio cuerpo son elementos cruciales en la prevención y tratamiento de la enfermedad. Eduardo sugiere un compromiso colaborativo entre profesionales de la salud y pacientes para reducir las tasas de mortalidad relacionadas con esta patología.

Compartir

Más noticias