ADCDiario

Detectan un posible planeta formado a partir de los restos de una estrella muerta

Un grupo de investigadores ha identificado un planeta posiblemente formado por los restos de una estrella agonizante. Este hallazgo se deriva de análisis realizados a partir de datos del telescopio Hubble y otros instrumentos científicos.

5 min de lectura
Compartir
Detectan un posible planeta formado a partir de los restos de una estrella muerta

Científicos han realizado un descubrimiento clave al identificar lo que podría ser un planeta de segunda generación, formado a partir de los restos de una estrella muerta en el sistema de la enana blanca HS 0209+0832, ubicada a aproximadamente 270 años luz de la Tierra. Este hallazgo fue anunciado en un estudio publicado en la revista Nature Astronomy, donde se analiza la composición química del remanente estelar y su posible relación con el planeta recién detectado.

El interés por este planeta radica en que, a diferencia de otros cuerpos celestes que orbitan enanas blancas -que son a menudo supervivientes de un eventos cataclísmicos-, este podría haberse formado a partir de materia expulsada por la estrella cuando esta agotó su energía. Las enanas blancas son el resultado del colapso de estrellas similares al Sol, que al final de su vida se expanden y pierden sus capas externas, dejando un núcleo muy denso.

Los investigadores, liderados por Jamie Williams de la Universidad de Warwick, encontraron evidencias químicas en la superficie de la enana blanca que sugieren la presencia de elementos pesados característicos de la materia planetaria. En particular, se identificó un inusual nivel de niobio, un elemento que se creía no había sido detectado en estas estrellas, sugiriendo que este material es fruto de restos planetarios que han caído sobre la enana blanca después de la muerte de su estrella madre.

El análisis también incluyó observaciones del satélite TESS, que revelaron una señal de brillo tenue repetitiva cada 4,4 días, lo que sugiere la existencia de un planeta gigante en órbita. Este período de estabilidad en la zona habitable resultante de enanas blancas podría permitir que un planeta de segunda generación con potencial para albergar vida permanezca en una región propicia durante miles de millones de años, según los científicos.

A pesar de lo prometedor del descubrimiento, los investigadores advierten que aún se necesita más validación para confirmar la existencia del planeta en cuestión. Williams enfatiza que, por el momento, el objeto aún es considerado un candidato y no se ha confirmado como un planeta definitivo.

Este hallazgo podría proporcionar información valiosa sobre la formación de planetas en condiciones extremas y sobre la evolución de sistemas estelares. La búsqueda de planetas de segunda generación plantea importantes preguntas sobre la posibilidad de vida en el universo y sugiere que el contexto en el que se forman los planetas puede ser más amplio de lo que se pensaba anteriormente.

Compartir

Más noticias