Detención de Alejandro Arias Monge marca fin de años de fuga en Costa Rica
La captura de Alejandro Arias Monge, uno de los criminales más buscados en Costa Rica, concluyó una década de su actividad delictiva. El operativo, denominado "Némesis", resultó en un enfrentamiento armado y dejó varios agentes heridos.

El pasado viernes, en un operativo llamado "Némesis", fue capturado Alejandro Arias Monge, conocido como "Diablo", tras más de diez años de fuga. Esta operación se considera una de las más significativas en la historia reciente de Costa Rica, y tuvo lugar en San Bernardino de Sarapiquí.
Las fuerzas de seguridad hicieron un trabajo de inteligencia previo que les permitió localizar a Arias Monge junto a otros dos líderes del crimen organizado, Jonathan Pérez Méndez, alias "Tang", y Rodney Ríos Oconitrillo, conocido como "Coco Guácimo", en una misma vivienda. La intervención comenzó en la madrugada y se vio inmediatamente complicada por un intenso tiroteo al momento de ingresar a la casa.
El intercambio de disparos se prolongó por cerca de 50 minutos y resultó en la lesión de ocho agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), algunos de los cuales enfrentaron situaciones críticas debido a las condiciones climáticas que dificultaron su evacuación. El OIJ contabilizó más de 2,500 impactos de bala dentro y fuera del inmueble, lo que evidencia la magnitud de la resistencia que ofreció el grupo criminal.
Además de la captura de los tres líderes, las autoridades incautaron 2,750 municiones de diferentes calibres que no alcanzaron a ser utilizadas en el enfrentamiento. Desafortunadamente, Rodney Ríos Oconitrillo perdió la vida durante el operativo al intentar escapar tras realizar disparos contra los policías.
Alejandro Arias Monge enfrenta múltiples cargos, incluyendo homicidio calificado, narcotráfico, y más, y es considerado el líder de una organización delictiva que controlaba diversas actividades ilegales en varias regiones de Costa Rica, tales como narcotráfico, contrabando, y extorsiones. Se estima que la estructura criminal, bajo su mando, estuvo implicada en alrededor de 360 homicidios.
El director interino del OIJ, Michael Soto, describió a esta organización como un "clan de colonización criminal", que había logrado expandir su influencia en diferentes territorios de la región. La captura de Arias Monge podría resultar en una alteración significativa del panorama del crimen organizado en Costa Rica, aunque las autoridades advierten sobre la necesidad de una vigilancia continua ante posibles repercusiones tras la detención.