Detención de mujer condenada por abuso tras 10 años de fuga en Entre Ríos
Alejandra Etelvina Rodríguez, condenada por abuso sexual y prófuga desde hace diez años, fue arrestada en Entre Ríos. La mujer había ideado un sofisticado mecanismo de alerta para anticipar la llegada de la policía, pero su captura fue efectiva gracias a un operativo de vigilancia.

Alejandra Etelvina Rodríguez, conocida como "Amparito", había sido condenada a 20 años de prisión por abusar de sus hijas y había estado evadiendo la justicia desde hacía casi una década en un camping en Entre Ríos. Tras un seguimiento exhaustivo por parte de la policía, que se intensificó después de que sus hijas denunciaron su paradero, la mujer fue detenida en un operativo que evitó su fuga.
Durante años, Rodríguez se ocultó en una casilla de madera a la que accedía mediante un rudimentario sistema de alerta, que incluía una campana y un hilo de aproximadamente 50 metros. Esta implementación le permitía detectar la llegada de personas extrañas o de las fuerzas policiales, dando así tiempo para escapar al monte cercano.
La búsqueda de Rodríguez había comenzado a cobrar fuerza en mayo, cuando sus hijas, ahora adultas, decidieron presentar una denuncia formal ante la policía de la localidad de Ceibas. Esto permitió a las autoridades recibir información clave que confirmaba que la mujer había regresado a Villa Paranacito después de haber pasado un tiempo en Paraguay.
Con base en esta información, la División Investigaciones de la Departamental Gualeguaychú comenzó a realizar un seguimiento detallado del camping. Este procedimiento incluyó vigilancia activa, control de las entradas y salidas del predio, y escuchas telefónicas autorizadas que llevaron a identificar su ubicación exacta.
Finalmente, la operación de detención involucró a 32 policías, quienes rodearon de manera estratégica la casilla donde Rodríguez se encontraba. Gracias a la planificación del operativo, los agentes lograron evitar que la mujer activara su alerta, frustrando así su intento de huida. Cuando las autoridades ingresaron al lugar, procedieron a capturarla sin que pudiera escapar hacia la vegetación.
Rodríguez se había mantenido en la clandestinidad desde su condena, lo que provocó un considerable costo emocional y legal a sus víctimas, que vivieron varios años de trauma y incertidumbre por su ausencia. Con su captura, se espera que el proceso judicial avance, ante la expectativa de que se haga justicia tras años de sufrimiento.
La detención de Rodríguez no solo representa un avance en el caso, sino que también destaca la importancia de la colaboración entre las autoridades y las víctimas, quienes, al decidir denunciar, lograron que finalmente se le hiciera justicia.