Detención del fiscal general de Bolivia en el aeropuerto de Santa Cruz
El fiscal general de Bolivia, Róger Mariaca, y su par de Santa Cruz, Alberto Zeballos, fueron detenidos en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra. Su captura se da en el marco de sanciones impuestas por Estados Unidos por corrupción y vínculos con el narcotráfico.

El fiscal general del Estado Plurinacional de Bolivia, Róger Mariaca, y el fiscal del departamento de Santa Cruz, Alberto Zeballos, han sido arrestados en el aeropuerto internacional Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra. Esta situación se produce poco después de que ambos funcionarios fueran señalados por el gobierno de los Estados Unidos como implicados en actos de corrupción y en favorecer el narcotráfico.
La captura fue denunciada por la Fiscalía General de Bolivia, que a través de las redes sociales calificó el hecho como un "secuestro" y una "vulneración de los Derechos Humanos". Claudia Pardo Moya, portavoz de la Fiscalía, afirmó que Mariaca se encontraba "retenido" sin una orden formal de aprehensión, sugiriendo un procedimiento irregular en su detención. El fiscal general llegaba de Sucre a Santa Cruz para actividades oficiales, según la información proporcionada por la portavoz.
La situación se agravó cuando agentes de la Policía Nacional realizaron una intervención en la sede de la Fiscalía, donde intentaron llevar al personal presente ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). La Fiscalía denunció la legalidad de esta actuación, argumentando que todos los fiscales estaban "aprendidos sin fundamento". Este tipo de acciones crea un clima de tensión y cuestiona el respeto a la institucionalidad del Estado boliviano.
El contexto de este caso está marcado por la creciente presión internacional sobre figuras estatales en Bolivia, en particular por parte del Departamento de Estado de EE.UU., que ha impuesto sanciones a Mariaca por uso indebido de su cargo y aceptar sobornos relacionados con el narcotráfico. Estas acusaciones fueron motivo suficiente para que las autoridades estadounidenses prohibieran su ingreso a territorio norteamericano, lo que añade una nueva dimensión al caso.
En respuesta a la situación, el ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano, informó que el gobierno boliviano buscará aclaraciones a Washington sobre las acusaciones graves que se han formulado contra los fiscales arrestados. Esto puede indicar que se abrirá un proceso de negociación o un intento de diálogo para abordar las preocupaciones planteadas por Estados Unidos.
El futuro inmediato para Mariaca y Zeballos es incierto, ya que podrían ser trasladados a La Paz para continuar con las diligencias que se deriven de su detención y las acusaciones que pesan sobre ellos. La situación resalta la compleja relación entre Bolivia y el narcotráfico, así como el impacto de la política internacional sobre asuntos internos en el país.