Detenido el exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri por corrupción
El exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, fue detenido tras la confirmación de su condena por corrupción por parte de la Corte Suprema. Esta decisión se produce tras una investigación sobre desvíos de fondos públicos durante su gestión entre 2010 y 2015.

Este viernes, Sergio Urribarri, exgobernador de Entre Ríos, fue arrestado luego de que la Corte Suprema de Justicia confirmara su condena por corrupción. Urribarri había sido condenado a ocho años de prisión y a inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná en abril de 2022. Esta situación legal también llevó a la detención de su cuñado Juan Pablo Aguilera y del exministro Pedro Báez, quienes estuvieron involucrados en las irregularidades denunciadas.
La causa penal se centró en la manipulación de fondos a través de contrataciones de publicidad oficial durante el mandato de Urribarri, que abarcó desde 2010 hasta 2015. Según la acusación, el Gobierno provincial realizó pagos a empresas que no tenían actividad real y empleó un sistema de testaferros para enmascarar el beneficiario real de esos fondos, que resultó ser Aguilera, el cuñado del exgobernador. Además, se incluyen cuentas relacionadas con la organización de la Cumbre del Mercosur que se celebró en Paraná en 2014.
La detención se produjo a pocas horas de que la Corte Suprema desestimara los recursos extraordinarios presentados por las defensas de los implicados, con una decisión firmada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, dejando firme la condena contra Urribarri.
Este caso ha generado un amplio debate público en Entre Ríos y ha puesto de relieve las problemáticas sobre la corrupción en la política argentina, especialmente en la gestión de recursos públicos. La comunidad ha seguido de cerca el desarrollo de este juicio, atento a las implicancias que tiene sobre la confianza en las instituciones y en el sistema político.
La situación actual de Urribarri y sus coacusados abre un proceso judicial que se espera sea objeto de un seguimiento riguroso por parte de los medios y la sociedad civil. Así, la sociedad espera que se den respuestas claras sobre el uso de fondos públicos en su provincia y que se impongan consecuencias efectivas para evitar situaciones similares en el futuro.