Detenidos 15 penitenciarios por torturas y abusos en la Unidad de Magdalena
Quince agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense fueron detenidos por torturas y abusos sexuales en la Unidad Penitenciaria N° 51 de Magdalena. La causa fue impulsada por la Comisión Provincial por la Memoria tras una denuncia.

Un importante operativo policíaco llevó a la detención de quince agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) en Buenos Aires, acusados de torturas y abusos sexuales contra mujeres privadas de libertad en la Unidad Penitenciaria N° 51 de Magdalena. Esta acción se enmarca en una investigación judicial iniciada tras una denuncia de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) que detalló hechos graves ocurridos entre el 3 y 4 de junio.
Los arrestos se llevaron a cabo en diversas unidades carcelarias; la medida fue ordenada por el Juzgado de Garantías N° 4 de La Plata. El objetivo del operativo fue garantizar la detención inmediata de los sospechosos, evitando cualquier posibilidad de que entorpecieran la recolección de pruebas en el caso.
El episodio que da origen a la denuncia implica una intervención violenta del personal penitenciario tras una riña menor entre internas. Las fuerzas de seguridad respondieron arrojando gas pimienta en sectores cerrados y bloqueando los accesos, lo que impidió la salida de las mujeres. Posteriormente, estas fueron sometidas a un trato degradante, incluyendo el desnudamiento forzado frente a agentes masculinos y una represión violenta que incluyó golpizas y técnicas de tortura como el “submarino húmedo.” Según informes, al menos dos internas sufrió abusos sexuales durante este lamentable suceso.
Luego de las detenciones, tanto el Ministerio de Justicia como el SPB se comprometieron a esclarecer los hechos y garantizar el respeto por los derechos humanos que rigen en estas instituciones. Afirmaron que actuarán conforme a los tratados establecidos para resguardar su prestigio institucional. En los próximos días, los agentes detenidos tendrán que prestar declaración indagatoria ante la fiscalía correspondiente.
Este caso resalta la problemática del manejo del sistema penitenciario en Argentina y la necesidad de vigilancia y control sobre la conducta de los agentes que allí operan. La intervención de organismos de derechos humanos como la CPM demuestra la importancia de tener una supervisión externa que pueda alertar sobre este tipo de abusos y contribuir a mejorar las condiciones de detención en el país.