Detienen a modelo brasileña en Perú con droga camuflada en su maleta
La modelo brasileña Julie Rocha Neves fue atrapada en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, Perú, con casi 4 kilogramos de cocaína ocultos en su maleta. Junto a ella, fue detenido otro ciudadano brasileño que transportaba la misma sustancia, lo que revela el uso de personas con perfiles públicos en el tráfico de drogas.

Julie Rocha Neves, una modelo brasileña y ex Miss Bahía, fue arrestada en el aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima, Perú, cuando intentaba abordar un vuelo a San Pablo con más de 3,8 kilogramos de cocaína camuflados en su equipaje. La intervención se produjo gracias a la detección de anomalías por los sistemas de rayos X y el uso de un perro detector automáticamente.
La joven, de 20 años, se encontraba acompañada por Fabio Santos, otro brasileño que portaba también drogas en su maleta. Ambos habían estado en la ciudad de Trujillo antes de intentar embarcarse y las autoridades confirmaron que la sustancia estaba hábilmente oculta en la estructura de las maletas, entre planchas de esponja negra.
La carrera de само modelo estuvo marcada por su coronación a los ocho años y por su participación en distintas pasarelas internacionales. Sin embargo, esta detención marca un giro significativo en su vida, al estar vinculada con una organización criminal denominada 'Los Galanes de Bahía'. Esta red busca reclutar personas que aparenten ser turistas o figuras públicas para evadir la detección al traficar drogas.
La policía peruana, a través de la Dirección Antidrogas (Dirandro), explicó que estas redes operan de manera sistemática, seleccionando a individuos con un perfil menos sospechoso en los controles de seguridad. Según las investigaciones, la pareja había recibido instrucciones de transportar la cocaína desde Trujillo a São Paulo, donde el precio de la droga puede multiplicarse considerablemente al llegar a mercados asiáticos.
Durante el año, el aeropuerto Jorge Chávez ha visto un aumento en las detenciones por tráfico de drogas, reportando 41 arrestos de individuos que intentaban salir del país con sustancias ilegales. Este aeropuerto, que maneja una alta circulación de pasajeros internacionales, se ha convertido en un punto clave para las operaciones de tráfico de drogas hacia Europa y Asia.
Las autoridades han intensificado las operaciones para desmantelar estas redes, utilizando métodos de inteligencia y análisis de comportamiento para identificar a posibles “correos humanos”. Las penas en Perú por tráfico de drogas son severas, con un máximo de ocho años de prisión para los involucrados, lo que refleja el compromiso del país en la lucha contra el narcotráfico en un contexto de creciente preocupación por la seguridad.
A partir de estas detenciones, se espera un incremento en los esfuerzos de vigilancia y control en los aeropuertos peruanos para frenar el flujo de drogas hacia otros países, en particular hacia mercados donde la demanda de sustancias ilegales supera considerablemente la oferta.