Detienen a Roberto Sánchez por el transfemicidio de Azul Semeñenko en Neuquén
Roberto Daniel Sánchez enfrenta un juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, en el que emergen testimonios de violencia previos por parte del acusado. Los vecinos relatan un historial de amenazas y agresiones que complican el caso, mientras la defensa intenta establecer un contexto de violencia de género y odio hacia la identidad trans.

El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, ocurrido el 25 de septiembre de 2025, se encuentra en plena etapa de testimonios, donde los vecinos de Roberto Daniel Sánchez han comenzado a dar cuenta de un perfil violento de quien es acusado del crimen. Durante la primera semana de audiencias, declararon varios testigos que prefirieron mantener en reserva su identidad, reafirmando temores hacia el imputado por comportamientos previos de agresión y amenazas.
Las declaraciones hacen eco de denuncias anteriores contra Sánchez, quien había sido señalado en diversas ocasiones por amenazas de muerte. Una vecina comentó que había sido víctima de amenazas por parte de él, lo que llevó a presentar una denuncia penal que, sin embargo, no prosperó. En el contexto del allanamiento a su domicilio, se descubrieron evidencias preocupantes, entre ellas armas blancas y elementos que dieron positivo en pruebas de sangre, que sugieren una atmósfera de violencia en torno al acusado.
El abogado de la querella, Fernando Gómez, presentó la teoría de la defensa argumentando que las circunstancias del crimen no se dan de manera aislada, sino que están fuertemente influenciadas por un contexto de violencia arraigada en la vida de Sánchez. La acusación apunta a probar que la muerte de Semeñenko es un reflejo directo de la historia personal del imputado, caracterizada por comportamientos agresivos, acentuando por lo tanto la existencia de agravantes por ensañamiento y violencia de género.
En la jornada más reciente del juicio, Sánchez debió ser trasladado de sala debido al terror que genera en sus vecinas. Un testimonio relevante describió una dinámica de control y gritos que Sánchez ejercía sobre una mujer que trabajaba en su gomería, evidenciando una conducta dominante y opresiva. Estos relatos ayudan a formar un marco más amplio sobre la personalidad del acusado y sugieren un patrón de conducta violenta.
A medida que avanza el juicio, los testimonios se entrelazan para conformar un cuadro que no solo busca esclarecer el brutal asesinato de Semeñenko, sino también exponer la problemática de la violencia de género y el odio hacia la comunidad trans en la región. La respuesta del jurado y el desarrollo del juicio serán claves para determinar la responsabilidad de Sánchez en este caso que conmociona a la provincia de Neuquén.
Con el testimonio de los vecinos y la construcción de un perfil violento del acusado, la justicia intentará llegar a una conclusión que no solo afectará al responsable del crimen sino que también busca visibilizar una problemática que persiste en la sociedad actual. El juicio sigue su curso y se espera que haya más declaraciones durante la próximas semanas.