Detienen a un neuquino acusado de hurtos y estafa en Cipolletti
Un ciudadano neuquino fue acusado en Cipolletti por varios hurtos y una estafa ocurridos el pasado 20 de marzo. La Fiscalía sostiene que el hombre actuó en distintos comercios utilizando métodos similares antes de escapar con productos y combustible.

Un hombre oriundo de Neuquén, identificado como principal sospechoso, fue detenido en Cipolletti tras ser acusado de realizar varios delitos el 20 de marzo. Las denuncias presentadas y las grabaciones de las cámaras de seguridad del 911 sirvieron como evidencia para la investigación, que se extendió durante cuatro meses bajo la supervisión de la Justicia.
De acuerdo con la acusación, el primer hecho del que se le culpa tuvo lugar por la mañana en un comercio de la calle Naciones Unidas. El acusado habría solicitado un producto a un empleado y aprovechó el momento de distracción para hurtar mercadería antes de escapar del lugar. En un corto lapso de tiempo, el hombre se dirigió a una carnicería en la misma calle, donde también se apoderó del teléfono celular de uno de los trabajadores mientras fingía realizar un pedido.
El tercer incidente ocurrió alrededor del mediodía en una estación de servicio sobre la Ruta Nacional 22, donde, tras solicitar cargar $100,000 en combustible, intentó abonar con una tarjeta que no funcionaba. Al darse cuenta que no podía completar la transacción, se marchó apresuradamente sin pagar por el combustible.
La fiscal adjunta, Natalia Poblete, apoyó la acusación con testimonios de las víctimas y el material visual obtenido de las cámaras de seguridad. Estos elementos permitieron identificar el automóvil que utilizaba el sospechoso, lo que facilitó un operativo policial que culminó con su interceptación por efectivos de la subcomisaría 68 en Neuquén.
Durante la audiencia judicial, el defensor oficial del imputado, Andrés Bridges Doyhenard, reconoció que la acusación cumple con los requisitos formales y no presentó objeciones. Esto llevó a la jueza de Garantías a formalizar los cargos y a abrir una investigación penal preparatoria por un período de cuatro meses. Además, el acusado deberá presentarse dos veces por semana ante una comisaría de Neuquén mientras se desarrolla el proceso judicial.
Este caso llama la atención no solo por el modus operandi del imputado, sino también por la colaboración entre fuerzas policiales de distintas provincias en la detección y detención de criminales que operan en la región. La situación refleja las preocupaciones de seguridad que se mantienen en la zona y la necesidad de un esfuerzo conjunto entre las autoridades de Neuquén y Río Negro para abordar estos delitos delincuenciales.
La comunidad de Cipolletti, así como sus alrededores, ha experimentado un aumento en la preocupación por la seguridad, lo que hace que la resolución de este caso sea aún más relevante para sus habitantes, quienes esperan que se tomen medidas adecuadas para prevenir futuros incidentes.