Detienen a un rebaño de 29 animales sin control veterinario en Alicante
La Guardia Civil de Alicante encontró un corral con 29 cabezas de ganado sin control veterinario, inmovilizando a los animales hasta que se verifique su estado sanitario.

Las autoridades de Alicante realizaron un operativo que culminó con la localización de un rebaño oculto, compuesto por 29 cabezas de ganado, específicamente siete ovejas, trece cabras y nueve cabritos. Esta acción se llevó a cabo en el marco de un control rutinario por parte del Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, dirigido a verificar el cumplimiento de la normativa sobre sanidad animal en explotaciones agrícolas y ganaderas.
La detección se produjo en una finca en San Miguel de Salinas, donde el ganado estaba vallado y carecía de la documentación necesaria que acredite su existencia y estado de salud. El propietario de los animales argumentó que los tenía con fines personales, sin embargo, no pudo presentar la documentación requerida por las autoridades. Esto planteó serias inquietudes sobre la trazabilidad y la salud de los animales, elementos fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria y el bienestar animal.
Dadas las condiciones en las que se encontró el ganado, los agentes de la Guardia Civil se comunicaron con un veterinario de la Oficina Comarcal Agraria, resultando en la decisión de inmovilizar los animales hasta que se lleve a cabo una evaluación sanitaria por parte de las autoridades competentes en la materia. Se considera que la falta de control veterinario y documentación viola directamente la normativa vigente, que exige que las explotaciones ganaderas estén registradas y que exista un sistema de identificación para el ganado.
La normativa de la Comunidad Valenciana prevé sanciones económicas que van de los 3.001 a los 60.000 euros por infracciones graves y hasta 1.200.000 euros por infracciones muy graves. La calificación de los hechos y la determinación de las multas son responsabilidad de la autoridad administrativa correspondiente, lo que podría tener un impacto significativo en el propietario del ganado.
Este tipo de inspecciones son rutinarias y tienen como objetivo asegurar que se cumplan los estándares de sanidad requerida para proteger tanto la salud de los consumidores como la sanidad animal. Este suceso reitera la importancia de la vigilancia en el sector agropecuario, especialmente en una región donde la ganadería es una parte fundamental de la economía local, siendo esencial para evitar crisis de salud pública y protección de recursos alimenticios.