Detienen un vehículo con pedido de captura desde 2013 en Bariloche
La policía de Bariloche incautó un vehículo con un pedido de captura vigente desde 2013 durante un control rutinario en la Ruta 40. El automovilista fue notificado por encubrimiento, mientras el auto fue secuestrado y puesto a disposición judicial.

Durante un control de rutina realizado en la Ruta 40, frente al vertedero municipal de Bariloche, personal de la Policía logró identificar un vehículo que figuraba con un pedido de secuestro activo desde hace trece años. La intervención se produjo la tarde del pasado sábado, cuando detuvieron un Fiat Siena que se desplazaba en dirección este-oeste.
Al verificar la patente del automóvil mediante el sistema de la Dirección Nacional de Registro de la Propiedad Automotor (DNRPA), los efectivos constataron que el rodado tenía un pedido de captura por el delito de hurto, emitido por el Palacio de Justicia de la Policía Federal el 26 de enero de 2013. Este hallazgo pone de relieve la efectividad de los operativos de mantenimiento del orden y seguridad en la ciudad.
Tras la verificación de los datos, el auto fue trasladado a una unidad especial para ser registrado formalmente, mientras que la fiscal de turno, Silvia Paolini, fue informada de la situación. La fiscal dispuso el secuestro del vehículo y la realización de las diligencias que correspondan debido a la antigüedad del pedido de captura.
El conductor del Fiat Siena fue notificado por su participación en un delito vinculado al encubrimiento, lo que implica que podría enfrentar cargos adicionales debido al conocimiento de la incidencia legal del vehículo que estaba utilizando. Este tipo de infracciones plantea serias cuestiones sobre la responsabilidad de los automovilistas en cuanto a la procedencia de los vehículos que conducen.
El Fiat, ahora bajo custodia policial, fue trasladado al parque automotor de la unidad especial, donde permanecerá a disposición de la autoridad judicial competente. Este incidente es un recordatorio de la importancia de los controles de rutina, que permiten la recuperación de vehículos y el seguimiento de casos de delitos prolongados en el tiempo.
El episodio también genera una reflexión sobre la forma en que los delincuentes pueden operar con impunidad durante años y sobre la necesidad de mejorar las estrategias de prevención del delito en la región. Las autoridades locales deberán evaluar cómo estos procesos pueden optimizarse para proteger mejor a la comunidad.