Dictan conciliación obligatoria tras despidos en Conarpesa de Puerto Madryn
La Secretaría de Trabajo de Chubut ha dictado la conciliación obligatoria en el conflicto que involucra a Conarpesa y el sindicato de trabajadores de la alimentación. La medida se produce tras el despido de 39 empleados, que aún no han sido reincorporados, y en medio de acusaciones cruzadas entre la empresa y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA).

La Secretaría de Trabajo de Chubut ha intervenido en el conflicto laboral que enfrenta a la empresa pesquera Conarpesa y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), dictando la conciliación obligatoria tras el despido de 39 empleados. La medida busca restablecer la situación anterior a los despidos, si bien el gremio ha denunciado que los trabajadores despedidos no han sido reincorporados a sus puestos.
El secretario general del STIA, Luis Núñez, confirmó que la reconciliación se dictó luego de la solicitud del sindicato que esgrime que los despidos fueron injustificados. La controversia se origina en la acusación de la empresa de que los empleados se comportaron de manera intimidatoria durante una protesta en la planta, alegación que fue rechazada por el sindicato, que sostiene contar con evidencia audiovisual que contrarresta las afirmaciones de la empresa.
Núñez destacó que los despedidos son trabajadores efectivos discontinuos, algunos con hasta 17 años de antigüedad. Según el sindicalista, la empresa tiene la obligación de llamarlos para reintegrarlos al trabajo cada temporada pesquera, obligación que no se cumplió este año. Este hecho ha sido interpretado como parte de una estrategia de la empresa para disciplinar a su personal. El sindicato originalmente había presentado un reclamo que incluía a 85 trabajadores que aguardaban ser convocados.
Mientras tanto, en el ámbito judicial, Conarpesa ha ampliado la denuncia penal relacionada con la toma de sus oficinas, ocurrida el 15 de julio. La empresa presenta nuevas pruebas que buscan identificación y juicio para los responsables de dicha ocupación, argumentando que se perjudicó el desarrollo de sus actividades normales. La toma fue efectuada según la compañía por un grupo vinculado al STIA, lo que motivó a la empresa a despedir a ciertos empleados involucrados.
Este conflicto plantea preocupación no solo para los trabajadores directamente afectados, sino también para el sector pesquero en general, que podríaVerse Impactado si la situación no se resuelve. Representantes de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) han expresado su temor a que el conflicto se expanda. Por su parte, el STIA ha mostrado su disposición a mantener un diálogo en la Secretaría de Trabajo, solicitando incluso la participación de otros grupos empresarios vinculados a Conarpesa para buscar una solución.