Diego Simeone y Carla Pereyra disfrutan de Nueva York tras el Mundial 2026
Después de la intensa experiencia del Mundial 2026, Diego Simeone y Carla Pereyra decidieron pasar unos días en Nueva York. La pareja disfrutó de la ciudad, compartiendo momentos íntimos y sociales tras la final del torneo.

Tras la reciente final del Mundial 2026, donde la selección argentina no logró consagrarse campeona al perder ante España, el entrenador Diego Simeone y su pareja, Carla Pereyra, optaron por quedarse unos días en Nueva York. Durante su visita, aprovecharon para relajarse y desvincularse de las presiones del torneo, donde su hijo, Giuliano Simeone, formó parte del plantel argentino.
La estadía de la pareja en la Gran Manzana se caracterizó por un equilibrio entre momentos de intimidad y encuentros sociales. Durante sus paseos, fueron capturados en diversas situaciones, reflejando tanto el disfrute de la ciudad como un ambiente de relajación. Una de las imágenes más destacadas muestra a la pareja en un banco del parque, luciendo ropa informal y disfrutando de café, lo que retrata su conexión con el vibrante entorno urbano de Nueva York.
Además de disfrutar del paisaje urbano, Simeone tuvo su momento de introspección en una iglesia de estilo gótico, donde fue fotografiado contemplando el altar. Esta imagen contrastó con la bulliciosa atmósfera de la ciudad y mostró un lado más profundo del entrenador, que tras semanas de competencia, buscó una pausa para reflexionar.
En el ámbito social, las noches en Nueva York les ofrecieron la oportunidad de conocer a diversas celebridades. Durante un evento, se encontraron con el reconocido tenista Novak Djokovic y el popular músico argentino La Mona Jiménez. Estos encuentros enriquecieron la experiencia del viaje, brindando momentos de camaradería en un ambiente exclusivo.
La interacción con figuras internacionales y la oportunidad de compartir momentos con celebridades generaron un aspecto único en su recorrido neoyorquino. En un restaurante lujoso, Pereyra posó para una selfie junto a La Mona Jiménez, mostrando la buena onda que se dio entre ellos, elementos que aportaron al tono cosmopolita y festivo de su experiencia.
A medida que avanza su viaje en Nueva York, Simeone y Pereyra continúan acumulando recuerdos en una ciudad donde el ritmo es constante, pero también ofrecen instantes de conexión y calma. La escapada sirvió no solo para descansar, sino también para celebrar un lazo familiar y social más allá de lo futbolístico, reflejando así un momento de desconexión y disfrute tras un periodo de gran intensidad emocional.