Discusión sobre subsidios al transporte influye en el Presupuesto 2027
Las negociaciones para el Presupuesto 2027 se complican por el aumento de subsidios al transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires, perjudicando al interior del país. Los intendentes de Córdoba y Santa Fe exigen respuestas sobre subsidios, obras viales y la Ley de Biocombustibles como condición para su aprobación.

El aumento de los subsidios al transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ha generado una intensa discusión en el contexto de las negociaciones por el Presupuesto 2027. Los diputados de varias provincias, especialmente de Córdoba y Santa Fe, han expresado su descontento al considerar que este incremento discrimina a las regiones del interior del país. La situación se agrava con la falta de avances en la nueva Ley de Biocombustibles, que se suma a las demandas de recursos para obras viales y cajas previsionales.
Recientemente, la Secretaría de Transporte actualizó las compensaciones para 104 líneas de colectivos en el AMBA, con el objetivo de mantener el boleto mínimo en $742. Esta cifra contrasta significativamente con el costo en provincias como Córdoba, donde la tarifa supera el doble. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, ha criticado abiertamente al presidente Javier Milei, acusándolo de implementar una política que favorece al área metropolitana en desmedro del resto del país, evocando comparaciones con el kirchnerismo.
Los intendentes de la región han convenido asistir al Congreso para expresar sus reclamos, dejando claro que su apoyo al Presupuesto está condicionado a respuestas satisfactorias sobre subsidios al transporte y otros temas pendientes. La jefa del bloque Provincias Unidas, Gisela Scaglia, ha subrayado que la discusión sobre biocombustibles se ha estancado debido a las presiones de las plantas bonaerenses, lo que complica aún más el escenario de negociaciones.
A pesar de las divisiones políticas en sesiones anteriores, la convergencia de intereses entre los diputados de Córdoba y Santa Fe ha llevado a la unión en torno a un enfoque común para abordar la situación del Presupuesto, que considera inseparables todas las demandas al momento de discutir los recursos.
Por su parte, el bloque de La Libertad Avanza había planificado dictaminar un proyecto relacionado con el Presupuesto, pero la reunión fue suspendida tras la aparición de nuevas exigencias por parte de sus aliados en el PRO y la UCR. Este impasse retrasa aún más el avance del debate, que se reanudará tras la visita del Papa León XIV.
La cuestión del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) se ha convertido en otro punto crucial, ya que tanto el macrismo como la UCR buscan eliminar o reducir este tributo. Estas peticiones se alinean con los reclamos de varias provincias y refuerzan la presión sobre el gobierno nacional en un momento crítico para la aprobación del presupuesto.
En resumen, la situación refleja una tensión creciente entre el gobierno nacional y las provincias, con el equilibrio de recursos y subsidios como eje central. Estas negociaciones no solo afectan al ámbito económico, sino también la dinámica política entre diferentes actores del país.