División en el radicalismo de Chubut ante la elección de nuevo presidente del partido
A días de la elección del nuevo presidente de la Unión Cívica Radical en Chubut, el partido enfrenta una notable división interna. Liderados por el intendente de Trelew, Gerardo Merino, y opositores del interior, la lucha por el liderazgo se intensifica a poco del encuentro clave.

La Unión Cívica Radical (UCR) de Chubut atraviesa un momento crítico a días de la elección de su nuevo presidente, que estaba destinado a ser el intendente de Trelew, Gerardo Merino. Hasta hace poco, su candidatura contaba con el respaldo del gobernador Ignacio Torres. Sin embargo, en las últimas horas, una rebelión de dirigentes de los Comités del interior ha puesto en jaque su designación, impulsando una alternativa liderada por Sergio Guajardo, intendente de El Maitén.
La reciente aprobación en la Legislatura de una ley que permite la reelección indefinida de intendentes en localidades sin Carta Orgánica detonó la disidencia en el partido. Este cambio, respaldado por el bloque oficialista, provocó que directores de municipios clave como Rawson, Puerto Madryn y Esquel cuestionaran el control que la conducción actual del partido, encabezada por el vicegobernador Gustavo Menna, tenía sobre las decisiones.
La tensión interna se intensificó cuando, en una votación crucial, los rebeldes lograron cambiar la sede del plenario de la Convención del 29 de agosto de Trelew a Esquel, en una estrategia para equilibrar el juego. Esto resulta significativo, dado que los principales opositores a Merino provienen de líderes locales en la cordillera, lo que cambiará la dinámica del apoyo durante la convención.
Sergio Guajardo se ha declarado confiado en contar con los votos necesarios para ser electo presidente del partido, anunciando una era de mayor protagonismo para el radicalismo en la formación política y una redefinición de las alianzas tradicionales. El 29 de agosto se reunirán 66 convencionales, y se requiere el apoyo de al menos 34 de ellos para consagrar al nuevo líder.
Aunque Merino asegura que cuenta con la mayoría asegurada, el avance de la oposición indica que la UCR podría reconfigurarse, afectando la forma en que el partido sienta su relación con el gobierno provincial y su estrategia para las próximas elecciones. Con una larga historia de no ganar electores provinciales desde 1999, la salida de esta crisis interna puede marcar un nuevo rumbo para el radicalismo de Chubut.
Este cambio inminente en la dirigencia no solo es significativo para los militantes del radicalismo, sino también para la política provincial en general. La reconfiguración interna del partido podría impactar en las decisiones y negociaciones que el radicalismo sostenga con el actual gobierno provincial, lo cual tendrá repercusiones en el clima político de la región hacia los próximos comicios.