Divorcio de Gustavo Petro y Verónica Alcocer sería tramitado por amiga de la primera dama
Ángela Benedetti afirmó que el proceso de divorcio del presidente colombiano, Gustavo Petro, y su esposa, Verónica Alcocer, está siendo llevado a cabo por la abogada Adriana Mejía, amiga de Alcocer.

El anuncio sobre el divorcio del presidente colombiano Gustavo Petro y su esposa, Verónica Alcocer, ha cobrado fuerza tras las afirmaciones de Ángela Benedetti, quien señaló que este proceso legal es manejado por la abogada Adriana Mejía. Mejía, quien es cercana a la primera dama, fue designada recientemente como Notaria 35 de Bogotá, lo que ha generado múltiples cuestionamientos acerca de la transparencia del proceso, debido a su relación personal y profesional con la pareja presidencial.
Benedetti, quien inicialmente apoyó a Petro en su campaña, ha manifestado su oposición al gobierno y ha vinculado la venta de la vivienda familiar, ubicada en Chía, Cundinamarca, con el trámite de divorcio. Esta propiedad, que ha sido el hogar de la familia Petro antes de su traslado a la Casa de Nariño, ahora se encuentra en el mercado inmobiliario y tiene un avalúo fiscal cercano a los 600 millones de pesos colombianos, aunque propiedades similares en la zona oscilan entre 1.800 millones y 3.650 millones.
El propio Petro ha declarado que la separación sentimental ocurrió hace aproximadamente dos años y que, tras finalizar su mandato, conservará solo la mitad del patrimonio adquirido en su etapa de presidente. El mandatario, al mencionar su situación en la instalación del Congreso, hizo referencia a las complicaciones que la vida personal puede generar en su carrera política, al comentar sobre la delimitación de su patrimonio matrimonial.
Las declaraciones de Benedetti, que se hicieron virales en las redes sociales, sugieren que el proceso de divorcio ha estado en curso mientras la pareja intenta gestionar la venta de su vivienda familiar. En este contexto, la relación estrecha entre Mejía y Alcocer ha llevado a críticas sobre la conveniencia de su participación en un caso de tal magnitud, que involucra intereses personales y patrimoniales del presidente y su familia.
Adriana Mejía no solo ha manejado este divorcio, sino que también se encargó de varios trámites relacionados con la familia Petro, incluyendo la formalización de la paternidad de Nicolás Alcocer. Este trasfondo añade una capa de complejidad a la situación actual, dada la exposición mediática alrededor del presidente y su administración.
A medida que avanza el proceso y la venta de la propiedad se desarrolla, la atención de los medios continuará centrándose en cómo estos acontecimientos afectarán tanto la imagen pública de Petro como la dinámica política en Colombia, en un contexto donde la separación familiar se encuentra bajo el escrutinio de la opinión pública.