Docente en Río Negro condenado a más de 7 años de prisión por abusos a alumnas
La Justicia de Viedma condenó a un docente por abuso sexual a once niñas de entre seis y ocho años. La pena impuesta es de 7 años y seis meses de prisión efectiva, además de la inhabilitación perpetua para ejercer la docencia.

Un hombre que se desempeñaba como profesor de Plástica en San Antonio Oeste, Río Negro, fue condenado por la Justicia a siete años y seis meses de prisión efectiva tras ser hallado culpable de abusar de once niñas, con edades comprendidas entre los seis y ocho años. La sentencia fue dictada en un fallo unánime por un tribunal de Viedma, que además le prohibió ejercer la docencia de forma especial y perpetua.
Los abusos ocurrieron entre los ciclos lectivos de 2023 y 2024, dentro de dos instituciones educativas en la mencionada localidad. La gravedad de los hechos quedó reflejada en la decisión judicial, que tomó en cuenta que el condenado utilizó su posición de autoridad para explotar la confianza tanto de los niños como de sus familias. Este aspecto fue fundamental en la fundamentación de la condena, destacando la vulnerabilidad de las víctimas.
El tribunal enfatizó el daño sufrido por las niñas, quienes presentaron diversas secuelas psicológicas, incluyendo estrés postraumático, miedos, recuerdos intrusivos y dificultades en su adaptación escolar. Los magistrados consideraron que los efectos de estos abusos han sido devastadores, afectando gravemente la vida cotidiana de las menores.
Durante las audiencias, surgieron divergencias respecto a la duración de la condena. La acusación pedía hasta doce años de prisión, mientras que la defensa solicitaba un mínimo de tres años de pena en suspenso. Finalmente, el tribunal optó por intermediar entre ambas posturas, justificando la pena impuesta por la reiteración de los hechos y la gravedad del daño causado.
La sentencia no solo establece el tiempo de prisión, sino que también resalta la necesidad de que las familias de las víctimas sean informadas sobre cualquier actividad judicial futura relacionada con la ejecución de la pena. Cabe señalar que, si bien el condenado no presentaba antecedentes penales y su conducta durante el juicio fue adecuada, se valoró negativamente su falta de arrepentimiento.
La situación genera un fuerte impacto en la comunidad educativa y social de San Antonio Oeste, donde se espera que esta condena envíe un mensaje claro sobre la gravedad de los abusos en el ámbito escolar. La condena es un paso significativo hacia la justicia en casos de abuso infantil, en un contexto en el que las instituciones deben garantizar un entorno seguro para los estudiantes.
En cumplimiento de la sentencia, la Justicia busca proteger a las víctimas y prevenir futuros abusos, enfatizando la importancia de la confianza depositada en los educadores por parte de las familias y la sociedad en su conjunto.