Dolavon: hombre falleció tras recibir una inyección en el hospital
La muerte de Marcos Fabián Erise, de 43 años, suscita un gran reclamo por mala praxis en el hospital de Dolavon. Su hermana denuncia la atención recibida tras un dolor de muelas.

El 5 de octubre de 2026, Marcos Fabián Erise, un hombre de 43 años, falleció tras recibir atención médica en el hospital de Dolavon, Chubut. Su hermana, Lorena, ha denunciado públicamente lo que considera un caso de mala praxis. Según sus declaraciones, Erise acudió al centro de salud alrededor de las 21:00 por un fuerte dolor de muelas y fue atendido en un lapso de entre 15 y 30 minutos. Durante la consulta, le administraron un inyectable que se informó era diclofenac, un antiinflamatorio comúnmente utilizado en situaciones similares.
Poco después de recibir la inyección, Erise comenzó su camino a casa, a pie, pero se descompensó a solo media cuadra de su hogar, donde falleció aproximadamente media hora tras salir del hospital. Este trágico suceso ha conmocionado a la comunidad local de Dolavon, que se enteró de su muerte a través de un aviso emitido por la Cooperativa Eléctrica, que detalló la hora del deceso. Los restos de Erise fueron enterrados el 7 de octubre en el cementerio municipal.
Lorena cuestionó públicamente la calidad de la atención en el hospital, destacando la precariedad del sistema público de salud al que la familia se ve obligada a recurrir. En un emotivo reclamo, expresó que lo sucedido con su hermano podría repetirse con otros miembros vulnerables de la comunidad, como niños o ancianos. Lamentó profundamente la situación y exigió esclarecimiento sobre lo ocurrido y la atención recibida por su hermano.
A pesar de las serias acusaciones y el interés mediático generado por su testimonio, hasta el momento no ha habido respuesta oficial por parte de la dirección del hospital, el Ministerio de Salud provincial, ni de la Justicia local. La ausencia de comunicación genera incertidumbre sobre si se han iniciado investigaciones sobre la relación entre la administración del medicamento y el deceso.
Este caso resalta la importancia de la calidad de la atención en los servicios de salud de la región, donde la población rural a menudo enfrenta desafíos significativos para acceder a atención adecuada y oportuna. La demanda por una investigación formal subraya la necesidad de respuestas y de responsabilidad en el manejo de situaciones de salud críticas.
Mientras continúan las especulaciones en torno a la atención brindada a Erise y las circunstancias de su muerte, su familia y la comunidad de Dolavon esperan que las autoridades actúen con premura para esclarecer este lamentable episodio que ha puesto en jaque la confianza en el sistema de salud local.