Donald Trump asistió a la final del Mundial 2026 con estricta seguridad
Donald Trump llegó al MetLife Stadium para presenciar la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, acompañado de un amplio despliegue de seguridad. La jornada incluyó control exhaustivo de asistentes y la entrega del trofeo al campeón.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo su aparición en la final del Mundial 2026, que tuvo lugar en el MetLife Stadium de Nueva Jersey entre las selecciones de Argentina y España. Su llegada se produjo justo antes del inicio del calentamiento de los jugadores, y fue acompañada por un significativo operativo de seguridad que incluyó el sobrevuelo de tres helicópteros Marine One, utilizados para traslados presidenciales.
En consecuencia, los asistentes al estadio debieron pasar por varios filtros de seguridad, donde fueron sometidos a revisiones corporales y escaneos, todo supervisado por agentes del Servicio Secreto y fuerzas policiales. Este dispositivo no solo abarcó los accesos al estadio, sino que también incluyó la presencia de vehículos oficiales y personal de inteligencia, asegurando la privacidad y seguridad del mandatario.
Este evento marcó la primera participación de Trump en un partido del Mundial 2026, un torneo que es coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá. Tras el encuentro, el presidente estuvo programado para participar en la ceremonia de premiación, donde su rol fundamental sería entregar el trofeo al equipo campeón, un acto simbólico que resalta el papel de EE. UU. en el evento internacional.
Sin embargo, la asistencia de Trump a la final no estuvo exenta de controversias. Días antes del partido, el mandatario hizo pública su intención de influir en la decisión de la FIFA, pidiendo la revocación de una tarjeta roja otorgada al jugador estadounidense Folarin Balogun. La decisión de la FIFA de anular la sanción generó críticas sobre la posible interferencia política en un evento deportivo.
Además de Trump, el evento también contó con la presencia de varias figuras internacionales, como la primera dama Melania Trump, y líderes de distintos países, entre ellos el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la presidenta de México. Sorprendentemente, el presidente argentino Javier Milei no estuvo presente, reiterando su superstición sobre no asistir a partidos de la selección argentina desde el estadio.
Este Mundial ha supuesto un hito para el fútbol en Estados Unidos, y las palabras de Trump, que calificó el torneo como "quizás el evento deportivo más exitoso de la historia", resuenan en un contexto donde el fútbol comienza a ganar un lugar más significativo en la cultura deportiva estadounidense. La presente edición del Mundial no solo ha atraído a miles de hinchas, sino que también ha reforzado la imagen del fútbol como un deporte en crecimiento y relevancia en América del Norte.