Dos amigos planean una travesía en kayak de 1.300 km por la Patagonia
Sebastián Clemente y Ale Imix están por emprender una travesía en kayak de 1.300 kilómetros, que los llevará de los Andes al océano Atlántico. La expedición, que comenzará en Neuquén, se realizará de forma independiente y podría extenderse durante un mes.

Sebastián Clemente y Ale Imix se preparan para iniciar una travesía en kayak que les permitirá cruzar Argentina de oeste a este, recorriendo aproximadamente 1.300 kilómetros. La expedición comenzará en un pequeño río de montaña en la provincia de Neuquén, cerca de la frontera con Chile, y culminará en la desembocadura del río Negro en el océano Atlántico. Esta iniciativa, concebida como un sueño compartido, tiene como objetivo explorar los ríos, lagos y embalses de la Patagonia, una región caracterizada por su belleza natural y sus paisajes agrestes.
El viaje, que se estima que tomará un mes o más, se llevará a cabo sin patrocinadores, lo que obligará a los participantes a llevar un equipamiento limitado y esencial para sobrevivir durante varias semanas en la naturaleza. Clemente e Imix planificaron meticulosamente su trayectoria, analizando mapas, distancias, condiciones climáticas y posibles riesgos. Esto se hace aún más relevante dado que la travesía se desarrollará durante la primavera, una época con variaciones climáticas significativas en la región.
A pesar de que los protagonistas no han encontrado registros de expediciones anteriores que hayan realizado un recorrido similar bajo estas condiciones, la falta de documentación que confirme que sea inédito mantiene la incertidumbre sobre su viaje. Ambos se muestran emocionados, pero conscientes de los desafíos que enfrentarán, como el viento, las condiciones del agua y la topografía del terreno.
La travesía se marca dentro de un enfoque de exploración independiente que busca alejarse de los circuitos turísticos convencionales y vivir una experiencia de conexión directa con la naturaleza. La motivación principal de esta expedición es cumplir con un anhelo personal de aventura y descubrimiento, lo cual les permitirá apreciar lugares menos visitados y muchas veces ignorados por el turismo masivo.
Clemente e Imix llevarán consigo el equipamiento básico, guardado en bolsas estancas que permiten mantenerlo seco y seguro mientras navegan. Se estima que este viaje no solo será un desafío físico, sino también una aventura personal significativa que los unirá aún más como amigos.
A medida que la fecha de partida se aproxime, ambos protagonistas continúan ajustando los detalles finales de su travesía, demostrando que, más allá de la incertidumbre del recorrido, lo que los impulsa es el deseo de vivir intensamente cada momento de este viaje por los inhóspitos rincones de la Patagonia.