Dudas sobre la rentabilidad del proyecto Sea Lion en Malvinas
El gobierno argentino ha endurecido las sanciones contra el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas, lo que ha generado incertidumbre sobre su rentabilidad. Los costos de perforación offshore se presentan hasta 14 veces más altos que en Vaca Muerta, lo que sumado a la volatilidad del mercado petrolero complica su viabilidad.

El presidente Javier Milei anunció un decreto que aumenta las sanciones contra las empresas involucradas en el proyecto Sea Lion, el primer emprendimiento petrolero offshore en desarrollo frente a las Islas Malvinas. Esta medida llega en un contexto de tensiones diplomáticas con el Reino Unido, que mantiene una disputa de soberanía sobre el archipiélago desde 1833. Desde el gobierno argentino se considera que cualquier actividad petrolera en su plataforma continental sin autorización es ilegal. La situación se complica por el alto costo de la perforación offshore en comparación con Vaca Muerta, que puede ser hasta 14 veces superior.
Perforar un pozo en el mar frente a Malvinas oscila entre 70 y 140 millones de dólares, mientras que el costo estimado para un pozo en Vaca Muerta va de 10 a 20 millones de dólares. Este significativo aumento de costos se debe a factores como la distancia, la logística del transporte marítimo y la complejidad inherente a operar en una zona en disputa territorial. Estas consideraciones ponen en duda la rentabilidad del proyecto, especialmente en un contexto donde el precio del crudo es volátil.
El decreto 868/2026, firmado por Milei, regula la ley 26.659 y amplía las sanciones a accionistas y proveedores de las empresas que operan en la zona. A raíz de esta medida, se inició un proceso sancionador contra 45 individuos y compañías, notificando además a otras 180 por sus actividades relacionadas con el petróleo en las islas. A pesar de las sanciones, las empresas operadoras, la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, aseguran que no alterarán su cronograma y que anticipan la producción del primer barril para marzo de 2028.
La inversión total para el desarrollo del proyecto Sea Lion está proyectada en 3.900 millones de dólares, dividida en varias etapas, con una inversión inicial de 1.800 millones de dólares en la primera fase. La producción máxima esperada es de entre 50.000 y 55.000 barriles diarios, aunque la rentabilidad del proyecto sigue siendo incierta debido a las fluctuaciones en el precio del petróleo. Actualmente, el barril de Brent cotiza cerca de 95 dólares, un incremento significativo respecto a los 55 dólares proyectados previamente ante el estallido del conflicto.
La combinación de un marco regulatorio restrictivo y los altos costos asociados con la exploración offshore en Malvinas plantea interrogantes sobre la viabilidad económica de Sea Lion. En este escenario, la capacidad del proyecto para ser rentable dependerá en gran medida de la estabilidad de los precios en el mercado internacional y de su desarrollo en el marco de las actuales tensiones políticas.