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Dueña de pastelería sufrió un brutal ataque por parte de un ex empleado

María Quevedo, dueña de Rü Patisserie en Bogotá, fue agredida por un ex empleado tras comunicarle la finalización de su contrato. Sufrió más de 80 heridas y enfrenta temor por su vida.

Por Daniela Beltrán4 min de lectura
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Dueña de pastelería sufrió un brutal ataque por parte de un ex empleado

María Quevedo, propietaria de la pastelería Rü Patisserie en Bogotá, fue víctima de un violento ataque por parte de un ex empleado que ocurrió el pasado 23 de julio. El hecho, que quedó registrado en cámaras de seguridad, muestra cómo fue golpeada y arrastrada en su local después de informarle sobre la finalización de su contrato laboral.

El ataque comenzó tras una discusión relacionada con el pago de su liquidación. Según Quevedo, el agresor, un hombre que había sido contratado apenas dos semanas antes a través de un anuncio en las redes sociales, mostró un comportamiento inquietante y amenazante, mencionando que no se preocuparía por las consecuencias de sus acciones. Este episodio de violencia se intensificó con un ataque físico que resultó en más de 80 golpes y una fractura en la nariz de la empresaria.

La intervención de testigos que escucharon los gritos de auxilio de la víctima fue clave para detener el ataque, obligando al agresor a cesar su agresión. Sin embargo, durante el asalto, Quevedo temía por su vida, ya que el atacante la arrastró hasta la cocina, donde había cuchillos, lo que incrementó su angustia.

Tras la agresión, Quevedo recibió atención médica y fue diagnosticada con múltiples lesiones que invalidan su capacidad para trabajar. Su estado requirió 20 días de incapacidad para recuperarse físicamente de los brutales golpes recibidos. La denuncia también incluye amenazas verbales que el agresor profirió durante el ataque, lo que generó un fuerte clima de inseguridad para la empresaria.

A pesar de la gravedad del ataque y la documentación de los hechos a través de video y testimonios, la familia de Quevedo denunció que, sorprendentemente, el agresor fue liberado por la policía poco después de los hechos, lo que ha generado una ola de indignación y preocupación. La situación representa no solo un episodio de violencia individual, sino también una cuestión de justicia en el sistema penal colombiano.

El caso ha sido derivado a la Fiscalía, y aunque se destacó la pronta respuesta de las autoridades al momento del ataque, la decisión de liberar al agresor plantea serios cuestionamientos sobre el tratamiento de este tipo de incidentes de violencia. La familia de María Quevedo sigue exigiendo justicia y respuestas claras ante una situación que ha marcado de manera profunda su vida y su trabajo en la pastelería.

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