Dueños de concesionaria en General Roca enfrentan nuevas acusaciones por estafas
La concesionaria Autoclub de General Roca enfrenta nuevas acusaciones de estafas. Acusaciones incluyen negociaciones incumplidas y retenciones de vehículos de manera fraudulenta.

La investigación del Ministerio Público Fiscal sobre la concesionaria de vehículos Autoclub ubicada en General Roca ha sumado recientemente tres nuevos casos de presuntas estafas. Los dueños de la concesionaria, un hombre y una mujer, han sido acusados de perjudicar a varias personas mediante engaños en operaciones de compraventa, permutas y consignaciones de automóviles.
Estas nuevas acusaciones se añaden a una lista previa de 14 hechos por los cuales ya enfrentan cargos. Según la fiscalía, los imputados involucraron vehículos no entregados, acuerdos fallidos y pagos no cumplidos, todo lo cual constituye una serie de maniobras fraudulentas que han afectado económicamente a sus víctimas.
Uno de los casos recientes ocurrió el 21 de febrero de 2025, cuando una víctima firmó un contrato de permuta. En este acuerdo, entregó un Fiat 147 y una motocicleta Corven Mirage a cambio de un Suzuki Sedán, el cual no fue entregado. La fiscal adjunta, Gimena Ducca, argumenta que este hecho es un claro ejemplo del perjuicio sufrido por la víctima, quien ya había entregado sus propiedades sin recibir la contraprestación acordada.
El segundo episodio nuevo se registró el 25 de febrero de 2026, cuando otra persona dejó un Ford Focus Ghia 2.0 en consignación con la concesionaria. A pesar de las condiciones previamente acordadas para la venta del vehículo, los acusados retuvieron el automóvil y solo realizaron un pago parcial. Este incumplimiento genera un daño económico a la víctima al no respetarse los términos del acuerdo.
El tercer hecho se relaciona con una operación de venta de un Ford Focus el 15 de mayo de 2026. En esta situación, la víctima pagó un adelanto con la promesa de que la titularidad del vehículo se transferiría tras completar el pago. Sin embargo, la fiscalía sostiene que los imputados vendieron el auto, a sabiendas de que pertenecía a un tercero y debían devolverlo, lo que ocasionó un daño patrimonial significativo.
Estos acontecimientos han puesto en evidencia la falta de ética en la conducción de la concesionaria, generando desconfianza en la comunidad. El impacto de estas estafas afecta no solo a las víctimas directas, sino también a la reputación del sector automotriz en la región. Las próximas etapas del proceso judicial buscarán esclarecer las responsabilidades de los acusados y dictar justicias para quienes fueron perjudicados.