Efectos del consumo de marihuana en jóvenes y salud mental
La creciente aceptación social de la marihuana en Argentina plantea preocupaciones sobre su consumo entre jóvenes. Investigaciones sugieren que el THC afecta la memoria y la salud mental, especialmente en adolescentes.

La percepción sobre la marihuana ha evolucionado en los últimos años, con un aumento en la aceptación social y un debate más abierto sobre sus usos terapéuticos. Pese a esto, la evidencia científica advierte sobre los riesgos asociados, especialmente cuando su consumo comienza durante la adolescencia, una etapa crucial para el desarrollo cerebral. A partir de esta etapa, el cerebro joven es más susceptible a los efectos del tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo más relevante del cannabis.
De acuerdo con datos de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, alrededor de 269 millones de personas en el mundo han consumido marihuana alguna vez. En Argentina, una encuesta nacional reciente indica que aproximadamente el 27,5% de la población ya ha probado esta sustancia, con una edad promedio de inicio en 19 años. Esta tendencia aumenta la preocupación de expertos sobre el impacto del THC en la salud mental y el desarrollo cognitivo, dados los efectos conocidos de la sustancia sobre la memoria, la atención y el aprendizaje.
El THC es responsable de provocar sensaciones de euforia y relajación; sin embargo, también puede interferir con la coordinación motora y la atención. En contraste, el cannabidiol (CBD), otro compuesto del cannabis, no provoca los mismos efectos psicoactivos. La relación entre THC y CBD y la concentración de THC en los productos disponibles son determinantes en su potencia y efectos sobre el consumidor.
Eduardo Barreiro, docente de la UBA, señala que el consumo de marihuana durante la adolescencia puede afectar el funcionamiento del cerebro en desarrollo, impactando funciones como la planificación y el control de impulsos. A medida que el cerebro sigue madurando, los jóvenes menores de 25 años carecen de defensas biológicas completamente desarrolladas, lo que incrementa el riesgo de efectos adversos.
Los estudios indican que el uso regular de cannabis puede repercutir negativamente en la memoria a corto plazo y podría estar vinculado al desarrollo de trastornos de salud mental como ansiedad y depresión. Esto resalta la importancia de una mayor educación sobre el consumo responsable de cannabis entre adolescentes al tiempo que se fomenta un diálogo sobre sus potenciales riesgos.
La creciente accesibilidad y aceptación de la marihuana en Argentina ponen de relieve la necesidad de abordar estos temas con seriedad, enfatizando la importancia de la prevención y el cuidado en el consumo responsable entre los jóvenes. Asimismo, es fundamental seguir investigando sobre los efectos del cannabis para ofrecer información precisa y basada en evidencia que ayude a los jóvenes y a sus familias a tomar decisiones informadas.
El futuro del consumo de marihuana en el país continua generando inquietudes, y las autoridades educativas y de salud deben estar a la vanguardia para orientar adecuadamente a la población más joven sobre este tema.