Efectos del uso de redes sociales en la salud mental de niños y adolescentes
La Secretaría de Educación Pública de México advierte sobre los efectos negativos del uso excesivo de redes sociales y dispositivos móviles en la salud mental de niños y adolescentes. Expertos resaltan problemas como ansiedad, baja concentración y tecnoadicción.

Recientes estudios presentados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México destacan las preocupaciones sobre el impacto del uso excesivo de redes sociales y dispositivos móviles en la salud mental de niños y adolescentes. Especialistas identifican problemas como falta de concentración, ansiedad, y alteraciones en la producción de dopamina, que pueden afectar el bienestar emocional y físico de los jóvenes.
La SEP, a través del secretario Mario Delgado Carrillo, no solo busca limitar el uso de teléfonos en las escuelas, sino también entender a fondo cómo las plataformas digitales, mediante sus algoritmos, moldean el comportamiento de las nuevas generaciones. Durante una conferencia, la investigadora Lucía Magis Weinberg mencionó que entre los 10 y 25 años, el cerebro humano atraviesa un proceso de desarrollo crítico. La maduración desiguala de las áreas del cerebro responsables de las emociones y el autocontrol hace que los adolescentes sean más susceptibles a los estímulos de recompensa de las redes sociales.
Entre las consecuencias mencionadas por los expertos, se incluye una disminución de la capacidad de atención, alteraciones del sueño, sedentarismo, y un menor tiempo de socialización presencial, lo que afecta el desarrollo de habilidades sociales esenciales. La maestra Tania Jiménez García también se refiere a un fenómeno llamado “tecnoadicción”, donde el uso excesivo de tecnología provoca una disminución en la producción natural de dopamina, lo que podría desembocar en adicciones y problemas emocionales como ansiedad y depresión.
Los especialistas resaltan que el uso de celulares antes de los 14 años incrementa significativamente el riesgo de desarrollar problemas de salud mental. Esto se suma a la creciente preocupación en la sociedad acerca de cómo la tecnología afecta la interacción humana y el desarrollo personal de los jóvenes. En este sentido, se están preparando foros de consulta con docentes, familias y expertos para discutir estas problemáticas y proponer soluciones basadas en evidencia científica.
Además de los esfuerzos de regulación por parte del Gobierno mexicano, los expertos recomiendan a los padres involucrarse activamente en la vida digital de sus hijos. Proponen reemplazar gradualmente el tiempo de pantalla por actividades presenciales que ofrezcan gratificación real, como deportes, arte o lectura, y fomentar la convivencia familiar sin dispositivos electrónicos. Las recomendaciones incluyen establecer horarios claros para el uso de dispositivos y evitar las pantallas antes de dormir para facilitar el descanso.
La atención a estos problemas es esencial no solo en México, sino también en otros países donde el uso de tecnología en la infancia es cada vez más frecuente. En el contexto patagónico, se observa un interés creciente por el bienestar de la infancia y la adolescencia, y es vital que se fomente un diálogo sobre el impacto de la tecnología en el desarrollo de las nuevas generaciones para promover un uso responsable y equilibrado de las herramientas digitales.