EH Bildu reclama transparencia sobre el caso Pertur al cumplirse 50 años de su desaparición
EH Bildu ha instado a que se esclarezca la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe, conocido como Pertur, tras cincuenta años sin respuestas. La formación subraya la importancia de conocer la verdad para garantizar los derechos de las víctimas de la violencia política.

Este jueves se cumplió medio siglo de la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe, conocido como Pertur, un caso que ha permanecido sin esclarecer y que ha sido objeto de numerosas investigaciones. EH Bildu, un partido político español, ha solicitado que se levanten los secretos que han impedido conocer la verdad sobre lo sucedido con el dirigente de ETA-pm. La formación enfatiza que tanto sus familiares como la mayoría de la sociedad vasca siguen sin poder ejercer su derecho a conocer lo ocurrido.
Partiendo de la premisa de que la desaparición de Pertur representa una herida abierta en la memoria contemporánea del País Vasco, EH Bildu menciona que, a lo largo de estos años, se han desarrollado múltiples líneas de investigación. Sin embargo, hasta ahora no se han logrado resultados concretos ni se han encontrado sus restos. Esta situación, según el partido, pone de relieve que los derechos a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas de la violencia política aún no se encuentran del todo garantizados.
La formación política sostiene que la construcción de una convivencia democrática se fundamenta en un reconocimiento equitativo de los derechos de todas las víctimas, sin importar el origen de la violencia. Además, subrayan la necesidad de una auténtica voluntad institucional para investigar todos los casos pendientes de esclarecimiento, lo que sería un paso crucial hacia la reconciliación y la justicia en la región.
Pertur, quien tenía 26 años al momento de su desaparición, fue visto por última vez el 23 de julio de 1976 en el País Vasco francés. Su misteriosa desaparición ha sido atribuida por algunos sectores a una facción radical de ETA político-militar, mientras que otros apuntan hacia el terrorismo parapolicial. Esta polarización en la interpretación de los hechos ha contribuido a la falta de claridad en el caso y ha perpetuado la angustia de los familiares de las víctimas.
El reclamo de EH Bildu resuena en un contexto donde la memoria histórica y el reconocimiento de las injusticias pasadas están cada vez más en el centro del debate social y político en España. La discusión sobre cómo abordar estos legados sigue siendo crucial a medida que el país avanza hacia una sociedad más inclusiva y comprensiva.
El futuro de la investigación sobre la desaparición de Pertur dependerá de la apertura de archivos y la voluntad de las instituciones de colaborar con los esfuerzos por garantizar la verdad y la justicia, así como de brindar apoyo a las víctimas y sus familias en su búsqueda por conocer lo que realmente ocurrió. Este llamado de EH Bildu podría marcar el inicio de nuevos esfuerzos para esclarecer uno de los tantos casos no resueltos de la historia reciente de España.