El 45,2% de los trabajadores argentinos carece de aportes jubilatorios
Un nuevo informe revela que el 45,2% de los trabajadores argentinos están desprotegidos, careciendo de aportes jubilatorios y estabilidad laboral. Esta situación ha ido en aumento, afectando principalmente a jóvenes y mujeres, en un contexto de creciente informalidad.

Un reciente estudio del Instituto Argentina Grande (IAG) destaca que el 45,2% de los trabajadores en Argentina se encuentra en una situación de desprotección laboral, es decir, carecen de aportes jubilatorios, estabilidad o estructura laboral propia. Esta evaluación, realizada con datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y registros del SIPA, pone de manifiesto que más de cuatro de cada diez empleados en el país no cuentan con las garantías mínimas de seguridad social.
El informe, publicado recientemente, aborda la calidad del empleo y establece un indicador que combina diferentes aspectos como la estabilidad, los aportes previsionales, la antigüedad y el capital. De esta manera, se concluye que solo el 39% de los trabajadores en el sector privado se encuentra protegido, mientras que el sector público alcanza un 15,7% de trabajadores con cobertura.
Con una población económicamente activa de aproximadamente 22,5 millones de personas, el informe señala que 5,7 millones son asalariados informales y 5,6 millones son cuentapropistas, de los cuales 3,4 millones no emiten facturas. En contraste, se identifican 9,6 millones de asalariados registrados, de los cuales 6,6 millones pertenecen al sector privado y 3 millones al estado.
En términos de cambios en el mercado laboral, el estudio revela que en los últimos dos años surgieron 626.000 nuevos puestos de trabajo en condiciones de desprotección, mientras que se perdieron 56.000 empleos en el sector privado protegido y 212.000 en el ámbito público. Además, se indica que los 350.000 nuevos ocupados que se sumaron en ese período lo hicieron en situaciones laborales precarias.
Un dato adicional que destaca el informe es el incremento del “desempleo blue” hasta un 15,5%, un indicador que mide la desocupación encubierta, incluyendo a quienes apenas trabajan unas pocas horas a la semana o realizan empleos informales. Este porcentaje es más del doble que la tasa de desempleo oficial, que se encuentra en un 7,8%.
El grupo más afectado por esta desprotección laboral son los jóvenes de entre 18 y 26 años, donde la precariedad ha aumentado del 53% al 61,6% en dos años, con 160.000 puestos de trabajo perdidos. A su vez, las mujeres han experimentado un incremento en la desprotección más notorio, con un aumento del 14,1% en el empleo privado no protegido en comparación con el 9,3% de los hombres, lo que refleja una situación crítica dentro del ámbito laboral argentino.