El 60% de los trabajadores argentinos gana menos de $1.000.000 mensuales
El Indec publicó un informe sobre la distribución del ingreso en Argentina, revelando que el 60% de los trabajadores percibe ingresos de hasta $1.000.000 mensuales. La situación salarial se presenta complicada, con una caída notable en los ingresos formales e informales en el segundo trimestre de 2026.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó recientemente un informe que desvela la grave situación de los ingresos laborales en Argentina. Según el documento, un alarmante 60% de la población trabajadora gana hasta $1.000.000 mensuales, mientras que el 80% percibe ingresos inferiores a $1.500.000. Estas cifras abarcan trabajadores de distintos sectores: desde aquellos con empleo formal hasta cuentapropistas, reflejando un estancamiento de los salarios frente a la creciente inflación y el costo de vida.
Gonzalo Cabreras, economista de la consultora Equilibra, destacó que los datos de la Encuesta Permanente de Hogares muestran una tendencia a la baja en los ingresos laborales. En particular, durante el segundo trimestre de 2026, los salarios formales disminuyeron un 3,5%, los informales sufrieron un descenso de 10,6% y los no asalariados también descendieron casi un 5% en comparación con el trimestre anterior. Estas cifras revelan un escenario de crisis laboral, donde cada segmento del mercado de trabajo está atravesando un retroceso significativo.
En términos macroeconómicos, la población en su conjunto reportó ingresos totales por $20.763.699 millones, lo que representa un incremento nominal del 29,3% en relación al mismo período del año anterior. Aun así, el ingreso promedio por habitante se ubicó en $688.496, mientras que la mitad de los encuestados se vio forzada a subsistir con $500.000 o menos, evidenciando una profunda disparidad económica.
Un dato preocupante es que 11,26 millones de personas, equivalentes al 37,3% de la población total, no recibieron ingresos propios en el mismo período. Esto pone de manifiesto una de las fracturas más inquietantes de la sociedad argentina, donde la desigualdad sigue exacerbándose. En este sentido, el estrato más bajo de la población trabajadora promedió ingresos de $382.621 mensuales, mientras que el estrato medio alcanzó los $1.033.047, y el sector más privilegiado promedió $2.641.394.
El ingreso promedio dentro del conjunto de trabajadores fue de $1.129.527, aunque nuevamente, la mitad de estos cobraron $900.000 o menos. Esos números reflejan que los salarios más bajos promediaron solo $415.012, mientras que los de ingresos medios alcanzaron $1.095.227, y aquellos con mayores recursos, $2.629.678.
La coyuntura laboral se agudiza en un país que busca recuperarse económicamente, subrayando la necesidad de políticas públicas que aborden tanto la precariedad laboral como la desigualdad voraz que se sostiene en la actualidad. La situación señalada por el Indec podría tener efectos duraderos en el clima social y político del país si no se toman medidas adecuadas para mitigarlo.