El 70% del mercado textil argentino se abastece de importaciones
El mercado textil argentino se encuentra en una encrucijada, con un 70% de su abastecimiento dependiente de productos importados. Las entidades del sector alertan sobre la competencia desleal y las dificultades económicas que enfrenta la producción local.

Actualmente, el mercado textil en Argentina está dominado por las importaciones, que representan cerca del 70% del total. Esta situación ha llevado a numerosas denuncias dentro del sector, que clama por condiciones comerciales más justas, especialmente ante la caída de la actividad y el escaso uso de la capacidad instalada en las fábricas nacionales.
La administración del presidente Javier Milei ha implementado políticas que fomentan el ingreso de productos del exterior, una medida que, según diversos actores del sector, no se ha visto compensada por mejoras en las condiciones de competitividad de la industria local. La Fundación Pro Tejer ha destacado que la rápida apertura comercial y la completa desregulación de las importaciones han impactado negativamente en el sector, acentuando la carga tributaria existente y limitando la competitividad del mercado interno.
Históricamente, el abastecimiento del mercado interno era equilibrado entre producción nacional e importaciones. Sin embargo, los recientes datos revelan que las importaciones de productos textiles alcanzaron en el primer semestre del año las 177.356 toneladas y un valor de 911 millones de dólares, aunque con una caída interanual del 20% en volumen y del 5% en valor. Este descenso, no obstante, se ha concentrado principalmente en las materias primas y en los primeros eslabones de la cadena de producción.
Además, las cifras muestran que las importaciones de productos finales, como indumentaria y confecciones para el hogar, han llegado a niveles históricos, aumentando en comparación con el mismo período del año anterior. Esto plantea un panorama complejo para la industria nacional que, a pesar de sus esfuerzos, enfrenta dificultades logísticas, altos costos y problemas de financiamiento que limitan su capacidad de inversión y generación de empleo.
Las inquietudes sobre la "competencia fraudulenta" han sido expresadas por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que señala que las reducciones impositivas y procesos de desburocratización en años recientes favorecieron las importaciones. A su vez, se enfrentan a plataformas extranjeras de comercio electrónico que traen productos sin pagar aranceles, dificultando aún más su situación competitiva.
A pesar de estos desafíos, la FITA ha subrayado que el sector ha competido históricamente en el comercio exterior, mencionando esfuerzos recientes como un acuerdo con entidades de Mercosur y Europa. Sin embargo, insisten en que el mayor inconveniente que enfrentan hoy es la subfacturación en las importaciones, donde más del 70% de los productos ingresa a precios significativamente reducidos.
La incertidumbre persiste para los productores textiles argentinos, quienes demandan acciones efectivas por parte del Gobierno para restablecer un equilibrio en el mercado que permita la sostenibilidad de la producción local y la protección de los empleos en el sector.