El parador nocturno en Neuquén asiste a 275 personas en situación de calle este invierno
Este invierno, el parador nocturno de Neuquén ha servido como refugio para 275 personas en situación de calle, de las cuales un 80% son oriundas de la provincia. La mayoría de los usuarios son hombres de entre 30 y 39 años, y las autoridades han señalado un aumento en la demanda de asistencia.

El parador nocturno ubicado sobre la ruta 7 de Neuquén ha recibido un total de 275 personas en situación de calle durante este invierno. Este dispositivo de atención fue diseñado para ofrecer refugio y asistencia en medio de las bajas temperaturas, priorizando a aquellos que tienen domicilio en la provincia. Según datos recabados por la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, 216 de los 275 asistentes son residentes neuquinos, especialmente de Neuquén capital, aunque también provienen de localidades cercanas como Plottier y Centenario.
Los registros indican que el 92% de las personas que han utilizado el parador son varones, en contraste con solo 20 mujeres, representando un 8% del total. En términos de edad, la mayoría de los asistentes se encuentra en el rango entre 20 y 50 años, siendo el grupo más numeroso el de aquellos entre 30 y 39 años, con 91 personas. Le siguen las franjas de 20 a 29 y de 40 a 49 años, con 63 y 59 individuos respectivamente. Desde el Sistema Integrado de Emergencias del Neuquén (SIEN) reportaron un incremento sostenido en la demanda de asistencia, con un pico máximo de 117 personas registrado el 29 de julio, un día lluvioso en la región.
Aunque muchas veces se asocia la situación de calle a personas recién llegadas a la provincia, las estadísticas revelan que la gran mayoría de quienes asisten al refugio ya cuentan con domicilio en Neuquén. Hasta el 30 de julio, el 81% de los usuarios eran originarios de la zona, según la información del Registro Nacional de las Personas (ReNaPer). Sin embargo, también se ha recibido a personas de otras provincias que llegaron en busca de empleo y no consiguieron reintegrarse al mercado laboral.
El parador no solo brinda un techo y comida caliente, sino que también ofrece cuidado médico, vacunación y apoyo espiritual a través de pastores y sacerdotes presentes en el lugar. Las autoridades han enfatizado que el objetivo es proporcionar asistencia a los más vulnerables y, en algunos casos, facilitar el regreso a sus ciudades de origen a aquellos que cuentan con redes de apoyo familiar, evitando así que enfrenten las inclemencias del invierno solos.
El incremento en la atención a personas en situación de calle subraya un problema social que requiere atención continua, con el parador nocturno sirviendo como un primer paso en la búsqueda de soluciones más amplias y efectivas para la problemática de la falta de vivienda en Neuquén.