El aeropuerto de Neuquén cerrará su oficina de pronóstico meteorológico
El Aeropuerto Internacional de Neuquén dejará de contar con su oficina de pronóstico meteorológico debido a la escasez de personal especializado. Esta situación pone de manifiesto un problema estructural en la formación de meteorólogos en el país.

La oficina de pronóstico meteorológico del Aeropuerto Internacional Presidente Juan Domingo Perón de Neuquén cerrará sus puertas a causa de la falta de personal adecuado. Este fenómeno ha sido explicado por Mary Stevens, una meteoróloga con más de cuatro décadas en la profesión, quien comentó que el déficit de profesionales es un problema que se ha venido arrastrando durante años y que afecta también a otras terminales aéreas en Argentina.
Stevens destacó que en el pasado, la Universidad de Buenos Aires ofrecía una tecnicatura en Meteorología Sinóptica que formaba a los egresados para trabajar en aeropuertos. Pero esta formación se discontinuó en la década de 1990, cuando se transformó en una licenciatura con un título intermedio, lo que con el tiempo contribuyó a una disminución en la cantidad de profesionales formados específicamente para estas funciones.
Recientemente, se han abierto nuevas tecnicaturas en otras provincias, como La Plata y San Luis, aunque la cantidad de graduados no satisface la demanda del sector. La falta de pronosticadores también afecta la vigilancia meteorológica y la elaboración de alertas. En este contexto, los meteorólogos locales se comunican con los equipos de Buenos Aires y colaboran con organismos como Defensa Civil, pero con el cierre de la oficina en Neuquén, esas tareas quedarán centralizadas.
Con la clausura de la oficina neuquina, que funcionó desde septiembre de 1994, se interrumpirá el seguimiento diario y local de las condiciones climáticas, que es crucial para la seguridad aeronáutica. Aunque se mantendrán las líneas de comunicación con Buenos Aires, la inmediatez y precisión de la información local disminuirá, lo que podría repercutir en la evaluación de potenciales incidentes meteorológicos.
Stevens enfatizó la necesidad de formar nuevas generaciones de meteorólogos, advirtiendo que hay poco interés entre los jóvenes por las carreras en ciencias. La escasez de especialistas no solo afecta al ámbito aeronáutico, sino que compromete todo un sistema que precisa de observaciones precisas y profesionales capacitados. Además, subrayó que las aplicaciones y modelos meteorológicos que utilizan plataformas digitales dependen de datos de los servicios internacionales y locales.
El cierre de la oficina en Neuquén resalta un desafío para el futuro de la meteorología en Argentina, donde la formación de nuevos profesionales es fundamental para el adecuado desarrollo de las actividades relacionadas con la predicción climática. Este hecho llama la atención sobre la importancia de motivar a los jóvenes hacia estas disciplinas.